La nueva legislación parte del reconocimiento del cuidado como un derecho humano fundamental, que incluye tres dimensiones esenciales: el derecho a cuidar, a ser cuidado y al autocuidado. En ese sentido, el cuidado no se limita a una sola actividad, sino que abarca todas aquellas acciones, apoyos y servicios que permiten a las personas vivir con dignidad y autonomía, desde la atención directa a quienes lo requieren, hasta tareas cotidianas como la alimentación, el acompañamiento, la limpieza del hogar o la administración de medicamentos.
Brugada destacó que la ley está orientada a fortalecer los derechos de las personas cuidadoras, principalmente mujeres, mediante procesos de capacitación y profesionalización, así como el acceso a condiciones que les permitan ejercer su labor con bienestar.
En sus palabras, se busca garantizar “derechos plenos para personas cuidadoras”, incluyendo el descanso, la salud física y mental, el tiempo libre y el bienestar emocional, además de avanzar hacia la erradicación de la llamada “pobreza de tiempo”.
La mandataria subrayó además que la iniciativa fue construida mediante un proceso de consulta amplio, en el que participaron más de seis mil personas, organizaciones e instituciones.
La ley fue aprobada previamente por unanimidad en el Congreso capitalino.
Uno de los ejes centrales de la nueva política es la creación del Sistema Público de Cuidados, definido no como un programa aislado, sino como una política pública permanente que articula instituciones, programas, servicios e infraestructura del gobierno.
“No es un solo programa, es una política pública permanente”, se enfatizó durante su presentación.
Asimismo, la ley establece la obligación del gobierno de construir infraestructura de cuidados de manera progresiva y sostenida.
Brugada aseguró que esta responsabilidad será “indeclinable y transexenal”, con la meta de consolidar un sistema universal.
Como parte de este compromiso, el gobierno capitalino contempla la construcción de 100 Utopías, 200 Casas de las Tres R’s, 300 Centros de Cuidado Infantil, 200 Casas de Día para personas adultas mayores y 200 espacios para personas con discapacidad, lo que permitiría atender a más de 100 mil personas cada año.
Finalmente, la jefa de Gobierno destacó que esta legislación marca un precedente nacional al establecer por primera vez la obligatoriedad de un Sistema de Educación Inicial para las infancias, como parte del nuevo modelo de cuidados en la capital.