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Morena, PT y Verde van en coalición en 16 estados para 2027

En San Luis Potosí, los partidos no han llegado a un acuerdo, por lo que quedó hasta el momento fuera de esta unión política... por las intenciones del Verde de postular a Ruth González Silva.
Morena, PT y PVEM tienen roces por intereses electorales
Los líderes del Partido del Trabajo, Partido Verde y Morena han limado asperezas tras rechazos a reformas de la presidenta Sheinbaum. (Foto: Cuartoscuro )

Para las elecciones de 2027, el Partido Verde, el Partido del Trabajo (PT) y Morena irán en coalición en 16 de los 17 estados donde se elegirá gobernador.

La verde ecologista Jasmin Bugarin señaló que la dirigencia nacional de su partido, encabezada por Karen Castrejón, les informó lo anterior y comentó que solo en San Luis Potosí aún no llegan a un acuerdo, por lo que podría quedar fuera de esta unión política.

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“En esta reunión la dirigencia nacional fue muy clara y contundente al aclarar que vamos a ir en coalición en 16 de los 17 estados de la República. En San Luis Potosí aún no han fijado postura, aún no han llegado a algún acuerdo. En las otras 16 gubernaturas vamos a ir en coalición”, mencionó Jasmin Bugarin.

Hasta ahora quedó fuera San Luis Potosí, ya que el Partido Verde ha posicionado como su principal contendiente a la senadora Ruth González Silva, quien es esposa del actual mandatario, Ricardo Gallardo Cardona. En marzo pasado, Morena aprobó reglas para prohibir el nepotismo en las candidaturas para los próximos cargos de elección popular, por lo que González no puede ser abanderada por ese partido.

Reunión Morena
Las dirigencias del Verde, PT y Morena han dicho que limaron asperezas tras el rechazo a reformas. (Foto: Cuartoscuro )

Bugarin informó hoy que pedirá licencia como senadora para buscar la candidatura a gobernadora en Nayarit. Por lo anterior, deberá participar en la encuesta que realizará Morena para medir a los aspirantes y elegir al mejor posicionado en cada entidad donde habrá elecciones.

“He solicitado licencia para separarnos del Senado de la República. Esto a partir del miércoles 17 (de junio)”, comentó y mencionó que Angélica Montes será quien la supla en la Cámara alta.

Señaló que en los próximos días, comenzarán los registros de aquellos que aspiran a ser coordinadores de los Comités de Defensa de la Cuarta de la Trasformación en los estados donde habrá elecciones.

Una vez que comienzan las campañas, quienes quedan como coordinadores se convierten en candidatos. Esta figura surgió en Morena para adelantarse al proceso electoral, pero sin violar la ley.

En 2027 habrá elecciones para renovar las gubernaturas de 17 estados y 500 diputados federales, así como cientos de cargos locales.

En los primeros tramos del gobierno de Claudia Sheinbaum, la relación entre Morena y sus aliados del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y el Partido del Trabajo (PT) mostró tensiones importantes a raíz de varias reformas de corte político y electoral.

Las iniciativas presidenciales —particularmente aquellas que buscaban modificar el sistema de representación proporcional, reducir el financiamiento público a los partidos y ajustar reglas del Congreso— fueron vistas por el Verde y el PT como propuestas que afectaban directamente su peso legislativo y su capacidad de negociación dentro de la coalición gobernante.

Esto abrió una etapa de desacuerdos que puso en duda la solidez de la mayoría de la llamada “Cuarta Transformación” en el Congreso.

Las fricciones se hicieron más visibles cuando ambas fuerzas aliadas comenzaron a distanciarse de iniciativas clave impulsadas desde Palacio Nacional, especialmente en materia electoral. Aunque Morena contaba en términos numéricos con la posibilidad de alcanzar mayorías calificadas, en la práctica las reformas de mayor calado enfrentaron resistencia del PT y el PVEM, que negociaron cambios o directamente rechazaron algunos puntos centrales.

Esta situación derivó en que varias propuestas fueran modificadas, retrasadas o aprobadas con alcances más limitados de los originalmente planteados por el Ejecutivo.

Con el paso de las negociaciones, la alianza comenzó a recomponerse mediante acuerdos políticos y ajustes a las iniciativas más polémicas. En este proceso, la dirigencia de Morena impulsó mesas de diálogo con sus aliados para evitar una ruptura abierta que pusiera en riesgo la gobernabilidad legislativa.

Estos acercamientos permitieron destrabar parcialmente la agenda, aunque a costa de reducir la ambición de algunas reformas, especialmente las relacionadas con el sistema electoral.

Finalmente, la reconciliación entre los partidos de la coalición se dio bajo un esquema de acuerdos pragmáticos: mantener la alianza rumbo a los procesos electorales futuros y preservar la mayoría legislativa, aun cuando las diferencias sobre el alcance de las reformas no desaparecieron del todo. En este contexto, la relación Morena–PVEM–PT pasó de una etapa de fractura y desconfianza a una de reacomodo político, donde la unidad se sostuvo más por necesidad estratégica que por consenso pleno sobre el rumbo de las reformas.

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