Mientras en el discurso de la presidenta Claudia Sheinbaum, el gobierno federal señala que Dos Bocas se acerca a su capacidad máxima, de 340,000 barriles diarios, las cifras actuales muestran una realidad distinta.
En diciembre de 2025, la producción había alcanzado 211,886 barriles diarios, su nivel más alto hasta ahora, pero lejos de lo prometido.
Ante ello, el experto Gonzalo Monroy, director del Grupo Mexicano de Energía y Construcción (GMEC), consideró que un elemento crítico de que Dos Bocas no alcance su meta de producción, se debe a que la operación misma ha sido intermitente tras los incidentes recientes.
De acuerdo con su más reciente reporte financiero al cierre del primer trimestre, la empresa dirigida por Víctor Rodríguez Padilla registró un índice de frecuencia de 0.39 accidentes por millón de horas-hombre trabajadas, es decir 39.2% más frente al cierre de 2025, cuando el indicador se ubicó en 0.28 accidentes por millón de horas-hombre.
Además, durante el mismo periodo, Pemex reportó 17 días perdidos por millón de horas-hombre trabajadas, lo que implica un aumento de 13.3% respecto a los 15 días registrados al cierre del año anterior.
Una obra con fallas desde el origen
La instalación acumula varios incidentes de seguridad industrial y más de cinco personas fallecidas, una cifra atípica para una planta de reciente creación.
El evento más reciente ocurrió el pasado 9 de abril, cuando se registró uno de los incendios en la bodega de coque de la refinería.
El 17 de marzo de 2026, el desborde de aguas aceitosas fuera del perímetro derivó en un incendio que dejó cinco muertos y desencadenó además una fuga que alcanzó el cauce del río Seco, colindante con la planta Olmeca. El hidrocarburo afectó a peces, jaibas y otros organismos del ecosistema de manglar en la zona.
También en marzo de este año, Petróleos Mexicanos confirmó la presencia de residuos de hidrocarburos en inmediaciones de la refinería Olmeca, lo que activó operativos de contención, aunque posteriormente se atribuyeron a un derrame ocurrido en febrero en la zona Abkatun-Cantarell.
Antes de eso, el 23 de enero, se registró un conato de incendio dentro de una planta de proceso, derivado de una pérdida de contención en una línea de descarga, lo que provocó un paro en las operaciones.
Durante 2025, el complejo también registró incidentes relevantes. En abril de ese año se reportó un paro técnico de plantas por fallas en el sistema de cogeneración, lo que afectó el suministro de vapor y electricidad.
En mayo, Pemex atendió una fuga en un ducto que transportaba aceite desde la plataforma Akal-C hacia la Terminal Marítima de Dos Bocas (TMDB); el hidrocarburo llegó a la costa en una extensión de siete kilómetros, contaminando playas y afectando redes de pesca.
En julio, la refinería enfrentó un episodio de crudo contaminado con sal, una situación que se consideró común en la industria y que provocó la suspensión de producción.