Horas antes de la vinculación a proceso, la funcionaria priista ofreció disculpas públicamente al senador. En su mensaje, expresó que lamentaba profundamente las consecuencias que el incidente había generado, tanto en su vida personal como en la de Fernández, pero no asumió responsabilidad alguna sobre las acusaciones que se le imputan.
“Considero importante expresar de manera personal una disculpa pública a quienes pudieron haberse sentido afectados por esta situación. Reconozco que lo ocurrido ha generado consecuencias que han impactado tanto en el ámbito personal como en el público, particularmente en relación con el ciudadano Waldo Fernández González y su entorno”, señaló en el documento.
Barrón Perales aclaró que no todas las versiones difundidas sobre el caso reflejaban la realidad y aseguró estar dispuesta a colaborar con las autoridades para esclarecer los hechos.
El caso se remonta al 1 de marzo, cuando Barrón Perales fue detenida en San Nicolás de los Garza por autoridades de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, tras ser acusada de falsificar una denuncia de acoso y violación en contra del senador Fernández, presentada por una mujer que, según la denuncia del legislador, recibió un millón de pesos para interponer los cargos.
Tras una investigación de más de un año, un juez de Distrito vinculó a proceso a Barrón Perales, junto con Débora Velasco, la mujer que presentó la denuncia, y Gustavo García, el abogado que la representó. Velasco y Barrón Perales fueron internadas en el penal femenil, mientras que García fue trasladado al penal de Apodaca.