Además, la investigación revela que el Gobierno de México adquirió municiones de Lake City, aunque se desconoce el calibre exacto de las mismas.
La Planta de Lake City es el principal fabricante de municiones para rifles del Ejército de Estados Unidos y suministra municiones tanto a las fuerzas armadas como a consumidores civiles en este país. Las municiones calibre .50, que son del tamaño de un puro mediano y están diseñadas para destruir vehículos y aeronaves ligeras, están actualmente disponibles para la venta a civiles en todo Estados Unidos.
Aunque también se documenta que las municiones calibre .50 de empresas en Brasil y Corea del Sur llegan a los cárteles mexicanos, el reportaje subraya que la Planta de Lake City es una fuente “importante” de estos cartuchos, utilizados en combates de estilo militar en contra de las autoridades mexicanas.
De acuerdo con datos de la Agencia de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos de Estados Unidos (ATF), desde 2012 se incautaron más de 40,370 cartuchos calibre .50 en los estados fronterizos con México, según registros obtenidos a través de solicitudes de información pública. De esta cifra, un tercio proviene de la Planta de Lake City, una proporción mayor que la de cualquier otro fabricante.
La investigación también recuerda que el expresidente Donald Trump declaró a seis cárteles mexicanos como organizaciones terroristas, pero las mismas organizaciones siguen obteniendo municiones de la planta de Lake City. Al menos 16 minoristas en línea vendieron “balas perforantes” fabricadas en dicha planta o con componentes de ésta.