Ante el descrédito moral y la presión de EU
La izquierda en Latinoamérica no pasa por el mejor momento y se encuentra entre dos tensiones: el descrédito moral y la presión desde Estados Unidos.
Norma Castañeda, profesora de la Universidad La Salle, explica que la izquierda ha mostrado en varios países incongruencia entre su discurso y actuar.
“Es una izquierda que ha ido perdiendo fuerza, que si bien es cierto en algún momento tomó mucha fuerza, se ha ido poco a poco debilitando ¿Dónde radica el problema? Que a veces los discursos sobrepasan la realidad y a la hora de llevar en concreto las acciones no se pueden llevar a cabo, al no ver buenos resultados la sociedad genera cierta protesta como lo vimos en Venezuela", sostiene.
Aunque no todos los gobiernos, pero algunos de izquierda como Venezuela cargan con cierto descrédito moral, por lo que aunque no se justifique la intervención de un país como Estados Unidos, hay quien la apoya. Parte de ese descrédito se debe a la crisis de derechos humanos, el éxodo que ocasionó la salida de miles de venezolanos, así como por la crisis política.
Por otro lado están las amenazas del presidente de Estados Unidos, quien ha buscado presionar a la región a través de tres vías: la imposición de aranceles, la amenaza militar o la intervención en las elecciones.
Los aranceles han sido la principal herramienta de negociación en América Latina para obtener lo que quiere. México es quien más amenazas de este tipo ha sufrido desde el 20 de enero del año pasado que regresó a la Casa Blanca, sobre todo en cuanto al tráfico de drogas, entre ellas el fentanilo.
En el caso de Colombia, amenazó con imponer aranceles adicionales de 25% si el gobierno, encabezado por Gustavo Petro, no aceptaba un vuelo con migrantes, mientras que en el caso de Brasil, amagó con aranceles del 50% a las importaciones provenientes del país gobernado por Luiz Inácio de Lula da Silva.
Una izquierda sin liderazgo
Ante la fragmentación, el descrédito de algunos países y la presión que Trump está ejerciendo en la región, la izquierda navega sin alguien que pueda asumir liderazgo de las más de 435,000 millones de personas bajo estos gobiernos.
“Este interés de integración latinoamericana bajo una ideología de izquierda va a tener una pausa bastante larga. Mientras a Donald Trump le sigan saliendo bien las cosas a quién se va a querer pelear con Estados Unidos”, sostiene María Elvia Laija Olmedo.
Ante las presiones y amenazas desde Estados Unidos, algunos países han optado por “alinearse” con Estados Unidos. Uno de ellos, fue Colombia. Tras constantes desencuentros con Trump, Gustavo Petro, logró destensar la relación.
“Fue un gran honor hablar con el presidente de Colombia, Gustavo Petro, quien llamó para explicar la situación de las drogas y otros desacuerdos que hemos tenido. Aprecio su llamada y tono, y espero reunirme con él en el futuro cercano”, escribió Trump en redes sociales.
En el caso de México, la presidenta Claudia Sheinbaum ha sido cauta. Manifestó su rechazo a la intervención, sin embargo, bajo el argumento del respeto a los principios de política exterior, evitó una crítica mayor a su socio comercial, Estados Unidos.
Con lo sucedido en Venezuela, Luz Araceli González Uresti, considera que cada país verá por sus propios intereses y no como región
Ahorita, tras lo de Venezuela un proceso de sálvese como puedan”
Luz Araceli González Uresti, profesora del Tec de Monterrey.
Para la región y para el mundo la detención de Maduro y la intervención en Venezuela, es muestra de que Trump debe tomarse en serio y que no es ningún "TACO", Trump Always Chickens Out (Trump siempre se acobarda).