Marco Rubio, el halcón de Trump para Latinoamérica, toma fuerza en la Casa Blanca
Hijo de migrantes cubanos, hablante de español y conocedor de la región, Rubio se convirtió en el hombre fuerte del gabinete de Trump y un posible aspirante a la candidatura presidencial.
Marco Rubio se ha posicionado como un funcionario clave en el gabinete de Donald Trump.(Foto: Galo Cañas Rodríguez/Cuartoscuro.)
Lidia Arista
Hasta hace unos años, Marco Rubio era el rival de Donald Trump en la carrera por la candidatura republicana a la presidencia de Estados Unidos, pero el éxito de la Operación Resolución Absoluta, mediante la que se extrajo a Nicolás Maduro de Venezuela para llevarlo ante la justicia estadounidense lo convirtió en un personaje clave en el gabinete presidencial y lo está posicionando como un candidato natural rumbo a las elecciones de 2028.
El poderoso secretario permitió que su jefe se colgara la medalla, pero el operativo para detener a Maduro fue resultado de la estrategia que ideó en la Casa Blanca y en las reuniones que sostuvo con Stephen Miller, asesor de seguridad.
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“Él es el artífice de esta invasión. Ya lo están incluso llamando el virrey de Venezuela… Rubio no era exactamente el personaje central del gabinete, pero habla perfectamente español, conoce muy bien la región, lo que hizo que se fuera acomodando dentro del gabinete”, dice María Elvia Laija Olmedo, coordinadora de la Licenciatura en Relaciones Internacionales de la Universidad Ibero Puebla.
El perfil de Rubio, ser hablante de español y conocedor de las complejidades de la región lo coloca como el halcón de Trump en Latinoamérica.
“Aunque es hijo de inmigrantes cubanos, mantiene una filosofía muy fuerte como si fuera 100% norteamericano… un buen estratega que mantiene como un poquito oculto su papel en lo que está desarrollando y le da el crédito a Donald Trump”, afirma Norma Soto Castañeda, catedrática de la Universidad La Salle México, especialista en Negocios Internacionales.
El papel de Rubio en Operación Resolución Absoluta
Hijo de inmigrantes cubanos que viajaron a Estados Unidos en busca del “sueño americano”, Rubio tenía en la mira Venezuela al considerarla una “dictadura” y tener como presidente a un “narcoterrorista”, como califica a Nicolás Maduro.
Ahora será uno de los encargados de vigilar los pasos del gobierno venezolano junto al secretario de Defensa, Pete Hegseth; el vicepresidente, J. D. Vance, y Stephen Miller, asesor de Seguridad Nacional de EU.
Él podría ser el líder, de acuerdo con Miller, quien aseguró que el mismo Donald Trump fue quien le pidió liderar los trabajos para hacer cumplir las directrices de su gobierno.
Incluso, el político hispano de 54 años estuvo al lado derecho de Trump en la conferencia que ofreció el sábado pasado tras la detención de Maduro.
I hope people now understand. The President of the United States is not a game player. When he tells you he's going to do something and address a problem, he means it. pic.twitter.com/bVhtqcoPWP
Este miércoles, Rubio adelantó el plan que tiene para Venezuela en tres fases : la estabilización del país, recuperación y una transición.
"El primer paso es la estabilización del país. No queremos que caiga en el caos (...) La segunda etapa será una fase que denominamos recuperación, y ello es asegurar que empresas estadounidenses, occidentales y de otros países tengan acceso al mercado venezolano, de una manera que sea justa (...) Y entonces la tercera etapa, por supuesto, será una de transición", dijo.
El avance en la Casa Blanca
Además de ser secretario de Estado de los Estados Unidos de América, Rubio también es Consejero de Seguridad Nacional de la Casa Blanca y parte de sus funciones están relacionadas con la política exterior.
Antes de concluir el primer mes en el cargo, Rubio realizó su primer viaje a Latinoamérica : Panamá, El Salvador, Costa Rica, Guatemala y la República Dominicana. Se trató de la primera ocasión en 100 años que un secretario de Estado viajaba a esa región.
La mano de Rubio se ha visto no solo en la intervención en Venezuela, también en temas como el reposicionamiento de la Doctrina Monroe en la Estrategia Nacional de Seguridad.
“Decisiones que ha tomado Donald Trump, por ejemplo, acabar con todas las agencias de ayuda internacional, ahora lo controla Marco Rubio. Y no solamente eso, al principio de diciembre se dio a conocer la nueva Estrategia Nacional de Seguridad de Estados Unidos y el gestor, el principal arquitecto de esa nueva estrategia es Marco Rubio”, agrega la experta de la Universidad Iberoamericana.
Marco Rubio se ha convertido en un funcionario clave en el gabinete de Trump.(Foto: Gobierno de Estados Unidos.)
El avance de Rubio en el gabinete de Trump puede ayudarlo a construir una candidatura a la presidencia de Estados Unidos.
“Marco Rubio, que él siempre se ha mantenido atrás, le da todo el crédito a Donald Trump. Está preparando su escenario para una candidatura política, no se ha retirado de ello, está preparando muy bien su escenario que le favorezca a él, que permanezca contento Donald Trump con su trabajo e ir ganando puntos para un futuro inmediato, porque uno de sus intereses es llegar a la presidencia de Estados Unidos, aunque no es un proceso fácil”, detalla Castañeda.
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Los países en la mira
Aunque con la intervención en Venezuela se avivaron las versiones de que México puede ser el siguiente en la mira para una posible injerencia, Laija Olmedo lo rechaza, al menos de momento, porque Cuba es parte de la agenda del poderoso secretario de Estado.
La agenda la agenda personal de Marco Rubio es contra Cuba”
María Elvia Laija Olmedo, profesora de la Ibero.
En México, la propia presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que no le preocupa una posible intervención desde Estados Unidos porque hay cooperación y diálogo, así como resultados en materia de seguridad, lo que incluso ha sido reconocido por el propio Rubio.
“Si no hubiera comunicación de ningún tipo, si no tuviéramos colaboración, si no se hubiera referido el propio secretario Rubio, la propia vocera del gobierno de los Estados Unidos, el propio presidente Trump a la buena relación que tenemos y a la coordinación que hay, pues a lo mejor si no hubiera ninguna comunicación, estaríamos preocupados, ¿no?”, planteó la presidenta en su mañanera del pasado lunes.
En septiembre pasado, el secretario de Estado, Marco Rubio, se reunió con la presidenta Claudia Sheinbaum en Palacio Nacional.(Foto: Mario Jasso/Cuartoscuro.)
Pero para Castañeda, la advertencia de una posible intervención no puede ser minimizada debido a que México es tierra de cárteles del narcotráfico y productor de fentanilo, contra los que Trump ha emprendido una lucha.
“Donde estaría la preocupación sería en México. ¿Por qué? Porque los carteles están muy fuertes, tenemos una cuestión de inseguridad que no ha disminuido, que todos los días vemos muertos y enfrentamientos y balaceras por todos lados”, señala.