La especialista explicó que las experiencias de las niñas y niños en los últimos tres años les han marcado de manera traumática, pues han estado la mitad de su vida en confinamiento y sin capacidad de desarrollar sus habilidades sociales y habilidades tempranas. El trauma, aclaró, se entiende como un desbalance socioemocional.
“Esa es la gravedad: para nosotros ya se acabó la pandemia, pero para estos niños va a seguir el trauma que vivieron”, subrayó.
Actualmente, las afectaciones socioemocionales ya generan problemas en el aprendizaje de las niñas y niños, depresión y deserción escolar. Sin embargo, mencionó, se pueden agravar en los próximos años.
“Les estamos pidiendo a los niños que regresen (a la escuela) sin que los papás ni los cuidadores primarios tengan ningún apoyo. Les estamos pidiendo que regresen sin darles ningún apoyo por parte del gobierno estatal o federal”, apunta.
Aunque la Secretaría de Educación Pública (SEP) contempla en el nuevo plan de estudios la educación socioemocional desde preescolar hasta secundaria, no incluye herramientas prácticas para que las y los docentes la implemente, expone Fernanda Domínguez, coordinadora de Educación del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).
Durante el ciclo escolar 2021-2022, el 8.5% de las infancias en edad preescolar y 13.2% de primaria dijeron sentirse tristes o deprimidas, según la Encuesta Nacional sobre Acceso y Permanencia en la Educación (ENAPE, 2021), del Inegi.