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Estudiantes de la UNAM consideran más grave robar una cartera que plagiar

De acuerdo a una encuesta sobre el plagio en esa casa de estudios, copiar y pegar es práctica común, la mitad de casos entre académicos no es sancionado pero la mayoría de los estudiantes sí.
lun 26 diciembre 2022 02:07 PM
La UNAM sale del top 100 del ranking mundial 2022 de universidades. (Fachada de la biblioteca central de la UNAM)
Pese a no encontrarse en el top 100 de universidades a nivel global, la UNAM ocupa el segundo lugar en Latinoamérica y el primero en México.

A raíz del caso del presunto plagio de la tesis de la ministra Yasmín Esquivel para titularse como licenciada en Derecho, el tema generó debate y, de acuerdo a una encuesta ordenada por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la comunidad estudiantil considera que adjudicarse textos de otro autor es “menos grave que robar una cartera”

Los resultados revelaron que el profesorado cree que detecta la mayoría de los casos de plagios de sus alumnos y éstos a su vez identifican la misma práctica entre el profesorado, pero en ambos casos existe temor de denunciar.

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El “Reporte de encuesta sobre percepción del plagio en la UNAM” fue ordenado por el Centro Universitario de Bioética de esa casa de estudios en 2013 y aplicado por una empresa encuestadora; se basó en 8,920 entrevistas on line a miembros de la comunidad universitaria, tanto estudiantes como académicos de los niveles de bachillerato, licenciatura y posgrado.

Entre los académicos, en promedio 5 de cada 10 valoraron que la práctica más común entre su sector es presentar un trabajo propio, pero antiguo, como si fuera nuevo.

La encuesta señaló que para la comunidad “robarle la cartera a alguien que se descuida” es más o igual de grave que “usar resultados de otros colegas modificándolos para presentarlos como propios”. En menor grado está “tomar párrafos completos de otro autor y presentarlos como propios” o entregar un anteproyecto con los resultados de otra investigación y apropiárselos.

Además 4 de cada 10 consideraron que entre académicos se dan siete tipos de prácticas: copiar frases, párrafos, cuadros, tablas y modificarlas para presentarlos como suyos; mezclar varias fuentes o copiar de internet para presentarlos como si fueran propios; usar trabajos de otros alumnos, modificarlos y apropiárselos; citar referencias bibliográficas sin haberlas empleado.

Respecto a si esos casos son muy frecuentes o frecuentes, para el 85% de los encuestados lo es en tesis o tesinas. En publicaciones de divulgación 76 % y en publicaciones de divulgación y 54% en publicaciones especializadas.

Pero respecto a si conocen casos comprobados “no rumores” de plagio, 62% reportó que “frecuentemente” y 5% “muy frecuentemente”, en el caso de copias de textos académicos o publicaciones, es decir 67% informó conocer casos.

Sobre el plagio de profesores a trabajos estudiantiles, 50% dijo conocer casos, 8% “muy frecuentemente” y 42% sólo “frecuentemente”. El otro 50% dijo que “casi nunca”.

La frecuencia con que a su juicio las autoridades se dan cuenta es de 81%, pero los profesores son detectados en 64% de los casos frecuente y muy frecuentemente en proyectos de investigación y 73% en tesis o tesinas y 70% en publicaciones de divulgación.

Pero casi la mitad de los casos quedarían sin castigo. Esto porque de los académicos sólo 1 % estimó que son sancionados “muy frecuentemente” y 38% frecuentemente. Aunque 81% reportó que las autoridades se dan cuenta.

Entre las principales razones que llevan a un académico a plagiar, de acuerdo a esa comunidad, es en 29% de los casos que hay presiones para publicar y mantener el nivel de estímulos económicos; pero 26% estimó que sólo es porque quien lo hace “son deshonestos y no quieren hacer un esfuerzo propio”.

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Plagio entre estudiantes según sus maestros

A los académicos se les cuestionó sobre las prácticas de alumnos y señalaron que 6 de cada 10 “copian el resumen de un libro y lo entregan como si lo hubieran leído completo”, incluyen citas o referencias bibliográficas sin usarlas o haberlas leído o se apropian de información de Internet.

Además 5 de cada 10 alumnos copian textos, párrafos completos, experimentos, encuestas, gráficos tal cual o modificados los presentan como propios; presentan de nuevo trabajos suyos como si fuera nuevos; mezclan varias fuentes o textos copiados de otros autores u otros alumnos con cambios, como si fueran de su autoría.

Para los académicos “la principal justificación para que exista plagio en los estudiantes es ignorancia. La deshonestidad es mencionada en séptimo lugar”.

Según los profesores 91% de los casos en tesis o tesinas son detectados, 30% muy frecuentemente y 61 frecuentemente. Y 95% en trabajos parciales o finales.

Pero estimaron que en 84% de los casos son sancionados, muy frecuentemente 21% y 63% frecuentemente .

Entre las razones para que no se denuncien casos de plagio es porque se corren riesgos, en 45% de los casos se mencionó temor de que las autoridades protejan al denunciado y “es un riesgo que no vale la pena correr”, el 32% porque la comunidad no cree que sea grave pues es común.

En 36% de los casos contestaron tres razones: se considera que es mejor realizar la crítica verbal “para evitar meterse en problemas”, existen redes de complicidades o hay miedo a denunciar.

Pero en 10% de las respuestas se comentó que principalmente no se hace porque “no se debe ventilar la ropa sucia fuera de la facultad, escuela, instituto o de la universidad” y en 21% que “no tiene caso, puesto que en la legislación universitaria no es una falta grave”.

¿Y qué pasa con el plagio académico?

Como en el caso de los académicos, también para el alumnado es más grave robarse una cartera que robarse textos completos y apropiarse la autoría. Pero es más grave el plagio que copiar en un examen.

Las respuestas de los estudiantes indicaron que 35% conocen casos comprobados no rumores, de académicos que han plagiado (5% muy frecuentemente y 35% frecuentemente) en el caso de trabajos académicos o publicaciones.

Afirmaron que 48% de los casos que conocen hubo plagio de trabajos estudiantiles. Y en 72% de los casos las autoridades se dieron cuenta.

Además 24% valoró que los académicos incurren en prácticas es porque “son deshonestos y no quieren hacer un esfuerzo propio” o “están presionados para publicar y mantener su nivel de estímulos económicos” en 22% de los casos.

El miedo a sufrir represalias (25%) y el riesgo si las autoridades protegen al denunciado (17%) son las razones principales para no denunciar al profesorado que es detectado.

Sobre el plagio entre estudiantes, de los entrevistados 55% dijo saber la diferencia entre copiar y plagiar.

Y de acuerdo a sus respuestas coincidieron en que 6 de cada 10 de sus compañeros copian el resumen de un libro y lo entregan como si lo hubieran leído completo, y en igual medida copian frases o párrafos de textos o de internet y cambian una o varias palabras para presentarlos como suyos.

Para 69% de los entrevistados es muy frecuente o frecuente el plagio que cometen alumnos en trabajos parciales o finales; 69% en publicaciones de divulgación. En 66% de los casos indicaron que esa conducta se da en tesis o tesinas.

Sin embargo, en 87% de los casos –según sus respuestas- los maestros se dan cuenta en trabajos parciales muy frecuentemente (22%) o frecuentemente (65%). En ambos tipo de frecuencia en 81% de casos en tesis y tesinas. Pero consideran que en 78% hay sanciones en el caso de trabajos parciales y 83% en tesinas y tesis.

Pero entre las principales razones predominaron las opiniones respecto a que los estudiantes no saben cómo hacerlo (19%), es más fácil copiar y pegar que hacer todo desde cero (16%) o no saben que se debe citar siempre (16%).

El sondeo arrojó que el 65% les gustaría aprender a citar y usar correctamente la información en reconocimiento a los autores originales pero 76% estimó que “es difícil porque nadie te enseña bien cómo citar” y 46% lo aprenden hasta la entrega de tesis o tesina y 24% dijeron que no sabían que tenía que hacerse.

En el sondeo se mostró la falta de conocimiento entre el estudiantado, de la obligación de citar a las fuentes originales. Para los académicos el 91% afirma que alguna vez ha enseñado sobre la utilidad de citar correctamente en textos escolares; en cambio 50% de los estudiantes reportó que eso “es algo que no aprenden hasta que entregan la tesina o la tesis”.

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