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#UnDíaSinNosotras deja en silencio a una ya cimbrada UNAM

El paro nacional de mujeres llegó este lunes a la máxima casa de estudios en momentos en los que esta ya encara protestas por casos de violencia de género.
mar 10 marzo 2020 06:45 AM
Sin mujeres en la UNAM
En la Facultad de Derecho fue notoria la ausencia de las estudiantes en las aulas.

El paro #UnDíaSinNosotras convirtió el flujo de personas que entran y salen entre semana de la Biblioteca Central de Ciudad Universitaria en un goteo. Las protestas feministas que sacuden desde hace meses la vida regular de la máxima casa de estudios este lunes fueron más evidentes con la ausencia casi total de mujeres.

A las tomas de las instalaciones de las facultades de Ciencias Políticas y Sociales, Psicología, Filosofía y Letras, entre otras, se sumó otra manifestación que, sin el cierre de edificios, paralizó las actividades del campus de la universidad más importante de América Latina: la UNAM.

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Los espacios al interior de la Biblioteca Central eran ocupados casi en su totalidad por estudiantes hombres.

“Me ha parecido impactante. Yo no conozco la Ciudad de México y la UNAM es el único lugar que he hecho mi espacio; entonces, lo veo alterado”, señaló María Paola Barros, estudiante de intercambio de la Universidad Nacional de Colombia, quien llegó en meses pasados a estudiar Letras Hispánicas y cuya facultad se mantiene en paro desde noviembre.

“Yo no quería salir hoy, pero me ganó la curiosidad de lo que se iba a sentir, cómo era estar sin mujeres siendo yo mujer. Y al salir viendo a tantos chicos, me sentí insegura, me dolió la ausencia”, explicó.

María Paola consideró que tanto esta protesta como las marchas y otras expresiones de descontento son una forma de las mujeres de decir “estamos listas para cualquier forma de lucha”. “Al ser tan distintas, me parece que la lucha es maleable; si les dices: ‘No me gusta tu lucha violenta’, entonces este día no aparezco. Es llegar a todos los espacios siendo totalmente flexible”, dijo.

“Es sorpresivo (no ver mujeres), pero es una sorpresa terrorífica como angustiante de imaginarte que podría suceder si todas ellas desaparecieran... A la vez es espantosa porque estamos viviendo en un tiempo de asesinos que es bastante cruel, y más para ellas”, sostuvo Fernando Fuentes, antropólogo y estudiante de la maestría de Historia, quien realizaba avances de su tesis en la sala principal de la Central.

Lee: Escuelas viven #UnDíaSinMujeres entre la solidaridad y el rechazo

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“Es una demanda justa y los varones tendremos que buscar qué es lo que podemos hacer, no es una cosa de ponerse sentimental porque no te invitan”, consideró el estudiante de la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH).

Sergio, alumno del tercer semestre de Filosofía, coincidió en que el ambiente no era el habitual.

“Se siente diferente el día de hoy, a pesar de que no es como que no haya ninguna mujer en las calles... Se siente como un día de protesta en el que yo debería de pensar por qué está pasando esto”, explicó.

Sergio consideró que las manifestaciones contra la violencia de género al interior de la universidad sí han logrado que algunos hombres se replanteen comportamientos.

“Muchos de mis amigos hombres han intentado ir por la ruta de ‘debería cuestionarme cosas por ser hombre’”, expuso.

Otra de las pocas mujeres que se presentaron en CU fue Carmen Moreno, empleada de la Facultad de Odontología, quien ocupó el día para hacer un repaso del taller ortodoncia que toma y que también canceló actividades este lunes.

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“No estoy a favor del paro... Yo considero que la educación empieza en casa, siempre he inculcado el respeto a la mujeres a mis hijos”, señaló, al tiempo que se pronunció en contra de la violencia en las manifestaciones.

Otro punto de CU que prácticamente no tuvo presencia de mujeres fue la Facultad de Derecho. En sus áreas de descanso y bibliotecas la presencia de jóvenes estudiantes era mayoritaria y los pasillos lucían vacíos por la tarde, luego de que la mayoría de los maestros cancelara las clases.

Mientras tanto, la Facultad de Trabajo Social, en la que la mayoría de estudiantes son mujeres, también estuvo marcada por la ausencia de ellas.

Para el profesor Francisco Rodríguez, quien estudió en la UNAM y lleva casi dos décadas dando clases, el movimiento es algo “inédito” y justificado a partir de las injusticias que existen y que la universidad no ha sabido enfrentar e incluso ha contribuido a incrementar desde años atrás.

“Es la acumulación de demandas no enarboladas en movimientos estudiantiles y sindicales del pasado, y que ahora toman un modo de organización a partir de la violencia específica hacia las mujeres maestras, trabajadoras y estudiantes”, señaló el profesor de la materia de Organización y Promoción Social.

El catedrático explicó que ni los movimientos universitarios más recientes, como los encabezados por el Consejo General de Huelga y el Consejo Universitario, lograron poner entre sus prioridades la lucha contra la violencia hacia las mujeres y la equidad, pese a que ellas también participaron.

Nicolás Siciliano, quien imparte la asignatura de Familia y Vida Cotidiana, también en la Facultad de Trabajo Social, coincidió en que es una inconformidad que tiene parte de su origen en la ineptitud del Estado para garantizar justicia.

“Es un hartazgo que tenía que explotar en algún momento; como todos los movimientos, no surge de la nada”, señaló.

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