En su intervención, José Mario Esparza Hernández, secretario de Gestión Integral del Agua de la Ciudad de México, expuso que, ante la intensidad de las precipitaciones registradas el año pasado, la administración decidió redoblar esfuerzos, por lo que el presupuesto para este rubro se incrementó un 116%, priorizando la inversión en colectores y red de drenaje con un 36.6 % del total, seguido por plantas de bombeo con 32.3% y desazolve de cuerpos de agua con 14.2%.
Esparza Hernández afirmó que en 2026 se atenderán 20,626 metros de colectores y se alcanzará la meta de 106 resumideros y pozos de absorción mediante el proyecto estratégico “Acupuntura Hídrica”, lo cual permitirá filtrar el agua al acuífero en lugar de saturar el drenaje.
Asimismo, señaló que las actividades complejas de bombeo se realizan bajo un mando operativo con la participación de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y el Gobierno del Estado de México.
Por su parte, la Jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, explicó que la Ciudad de México enfrenta un doble reto: la escasez de agua y las inundaciones atípicas derivadas del cambio climático y el fenómeno de El Niño. Subrayó que ya se rebasó la lluvia acumulada históricamente para todo mayo, tras las intensas precipitaciones de los días 11 y 12.
Ante esta situación, recalcó que es necesario modificar el sistema tradicional para enfrentar las inundaciones. Enfatizó la urgencia de renovar la infraestructura que ya no responde a la realidad de una ciudad que se hunde, en promedio, 20 centímetros al año, lo que afecta principalmente a las alcaldías Gustavo A. Madero e Iztapalapa.