En el episodio violento murieron Leydi, de 11 años, y Alexa, de 7 años de edad. La familia exigió justicia desde el primer momento.
"Desde que ocurrió yo supe por los mandos que estaban aquí, fueron retenidos, ellos tienen formas y sus procesos les permiten que hagan eso, les dicen: no te vayas, quédate aquí, vamos a ver cuál es tu responsabilidad", dijo Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa.
"Pero eran cosas que yo no podía declarar, pero ya lo preguntaron y ya se aclaró. Yo estoy muy satisfecho porque se hace justicia, lamentablemente las niñas no van a nacer, ese es el gran dolor de los sinaloenses, todos los niños y jóvenes que mueren en esta guerra sin sentido", añadió.
Los militares involucrados están presos en un penal de Mazatlán. El mandatario estatal aseguró que habrá justicia en el caso.
Saúl y Anabel, padre y madre de las menores, resultaron heridos durante el enfrentamiento en mayo.
Aunque la versión oficial es que la familia fue víctima de ''fuego cruzado'', sus seres queridos han insistido en que se trató de un ataque directo perpetrado por los militares.
El asesinato de las menores ha causado indignación y protestas en Sinaloa. Los militares detenidos enfrentarán sus procesos por homicidio doloso.