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Onésimo Cepeda renuncia a su candidatura en Edomex tras polémica

El obispo emérito de Ecatepec informó que decidió bajarse de la contienda electoral tras hablar con el Papa Francisco, quien le expresó que por incursionar en la política podría perder el obispado.
lun 05 abril 2021 05:16 PM
onesimo cepeda
Onésimo Cepeda fue ordenado sacerdote el 28 de octubre de 1970, en 1995 el Papa Juan Pablo II lo designó como el primer obispo de recién creada diócesis de Ecatepec, cargo al que renunció en 2012.

Luego de que este domingo el partido Fuerza Social por México anunció que presentaría a Onésimo Cepeda Silva, exobispo de Ecatepec, Estado de México, como precandidato a diputado local por el distrito 21, con sede en ese municipio, el obispo emérito decidió bajarse de la contienda electoral.

En entrevista para Milenio Televisión , Cepeda Silva informó que renunció a su registro como precandidato luego de que habló con el Papa Francisco, a través del nuncio apostólico Franco Coppola. En líder de la iglesia católica le expresó que no podía incursionar en la política porque había el "riesgo de perder el obispado".

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Cepeda declaró que jamás abandonaría su ministerio religioso por una "pendejada de tres años".

“Yo jamás voy a abandonar mi ministerio porque sería tanto como vender mi progenitura por un plato de lentejas, por ser diputado es una pendejada de tres años y yo como obispo estoy designado a juzgar a los dos activos de Israel en el cielo”, añadió en entrevista.

El anuncio de que el exobispo católico incursionaría en la política esta año desató la polémica, pues su registro como candidato a un cargo de elección popular podía ser declarado inconstitucional, debido a que un requisito para ser candidato a diputado es “no ser ministro de algún culto religioso” o haber dejado el cargo cinco años antes de las elecciones.

Y es que si bien Cepeda presentó su renuncia en 2012 como obispo al entonces Papa Benedicto XVI, la cual le fue aceptada en mayo de ese año; se verificó que su nombre sigue apareciendo ante la Secretaría de Gobernación como ministro de culto en el Directorio de la Dirección General de Asuntos Religiosos –actualizado el pasado 2 de abril–.

En redes sociales, personales de la política como Leticia Bonifaz, exconsejera jurídica de la Ciudad de México y ahora integrante del Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer ante la ONU, destacaron el impedimento legal de Cepeda.

También, académicos como Javier Martín Reyes recordaron dicho requisito y mostraron la vigencia del nombre de Cepeda como ministro de culto en los años inmediatos.

Previo a que Cepeda Silva renunciara a sus intenciones políticas para mantener su obispado y a pesar de la polémica, Fuerza Social por México llevó a cabo el evento de presentación de su candidatura.

En el evento, el exobispo informó que esperaría a realizar su registro, el cual explicó llevaría a cabo una vez que un equipo de abogados canónicos y civiles aprobaran su candidatura.

La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) también publicó este lunes una nota de prensa en la que informó que a pesar de la renuncia de Cepeda como obispo aún es miembro de la CEM, por lo que "como obispo emérito de la Diócesis de Ecatepec, sin oficio eclesiástico actual, y como tal, está sujeto al Derecho Canónico vigente".

Por tanto, la CEM detalló que el exobispo debía sujetarse a lo que este derecho lo obliga, entre otras cosas, a no buscar un cargo público.

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La trayectoria de Onésimo Cepeda

Onésimo Cepeda fue ordenado sacerdote el 28 de octubre de 1970, ocupó el puesto de rector del Seminario Conciliar de San José en Cuernavaca (Morelos) y en 1995 el Papa Juan Pablo II lo designó como el primer obispo de la recién creada diócesis de Ecatepec.

Mientras se desempeñó como obispo, Cepeda Silva se mantuvo como un religioso cercano a personajes de las élites políticas y económicas del país, propenso a hacer declaraciones estridentes, además de que enfrentó varios problemas legales y de otros ámbitos durante su trayectoria.

En 2012, el Vaticano aceptó la renuncia de Cepeda Silva a su cargo como obispo de Ecatepec, el cual ostentó durante cerca de 17 años, en los que hizo comentarios que generaron críticas entre varios sectores de la opinión pública.

En el 2010 declaró que el estado laico “es una jalada”, para expresar su desacuerdo con la aprobación de las bodas entre parejas del mismo sexo y la posibilidad de que adopten hijos.

En ese mismo año fue acusado de fraude por un monto de 130 millones de dólares al supuestamente adueñarse de forma ilegal de 42 obras de arte de la colección privada de la familia Azcárraga, dueña de Televisa, aunque posteriormente el fallo de un tribunal impidió su detención.

Cepeda Silva nació en 1937 en la Ciudad de México. Estudió derecho en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), y se desempeñó como banquero, agente de bolsa, cofundador de la Casa de Bolsa Inversora Bursátil, luego conocido como Grupo Financiero Inbursa.

En una entrevista de televisión, el propio Cepeda narró el momento en que dejó Inbursa y se dedicó al sacerdocio.

"Yo le dije a Carlos: 'aquí están mis acciones. Te las vendo en el mismo precio en que las pusimos con una condición: si yo no la hago de cura, entonces vuelvo aquí y me vuelves a dar todas mis acciones'. Él contestó: 'Va. Que tengas suerte'", comentó en ese momento.

Laboró en algunas de las empresas más importantes de México como el Grupo Financiero Banamex, Banamex-Citygroup, Ingenieros Civiles Asociados (ICA) y Televisa.

En su momento, analistas y personajes del ámbito político criticaron la ostentación con la que Cepeda se desempeñó como religioso así como la cercanía que tuvo con varios políticos y empresarios como Enrique Peña Nieto, expresidente de México, el empresario Carlos Slim Domit, así como con Mario Marín, exgobernador de Puebla, hoy preso acusado de torturar a la periodista Lydia Cacho, quienes fueron invitados frecuentes de sus fiestas de cumpleaños.

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Lo que dice la ley y los expertos

La postulación del exobispo de Ecatepec, Onésimo Cepeda como precandidato a diputado debe enmarcarse puntualmente en lo establecido por la ley que prohíbe la designación de cualquier ministro de culto, opinó Arturo Sánchez, exconsejero del Instituto Nacional Electoral (INE).

Esto es, dijo, de haber presentado su renuncia a su ministerio sacerdotal, no implicaría violación alguna a la Constitución, de lo contrario, se abre las puertas a un amplio debate sobre la interpretación correcta del Artículo 55 de la Carta Magna.

En su fracción VI, el referido articulo constitucional establece que para ser diputado se requiere “no ser Ministro de algún culto religioso”, mientras que el plazo para ocupar un cargo público es de tres años.

Además, conforme al artículo 14 de la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público, los ministros que buscan ser votados deberán separarse “formal, material y definitivamente de su ministerio cuando menos cinco años antes”.

También se destaca que la Constitución, en el inciso d) del artículo 130, estipula que ‘‘en los términos de la ley reglamentaria los ministros de cultos no podrán desempeñar cargos públicos. Como ciudadanos tendrán derechos a votar, pero no a ser votados. Quienes hubieren dejado de ser ministros de cultos con la anticipación y en la forma que establezca la ley, podrán ser votados’’.

Sánchez Gutiérrez comenta que “si se genera un debate que haga dudar de la interpretación correcta de la ley, habrá que hacer las precisiones correspondientes. Creo que eso es lo que seguramente ocurrirá si es que se abre la ley, se hace una nueva reforma”. Sin embargo, “Vamos a ver qué pasa con Onésimo Cepeda. Si simple y sencillamente se le niega el registro, pues quiere decir que la ley está suficientemente clara y no hay nada que hacer. Si ya dejó de ser obispo, no hay ningún problema”, anotó el académico y experto electoral.

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