Las modificaciones legales se aplicaron al artículo 201 del Código Penal Federal, estableciendo que las sanciones por el delito de corrupción de menores con fines de asociación delictuosa –que actualmente son de siete a 12 años– se incrementarán en una mitad, alcanzando así los 18 años de cárcel.
Durante la sesión, legisladores de diversos grupos parlamentarios reconocieron que, a pesar de las prohibiciones vigentes, este delito sigue creciendo.
Al respecto, el diputado Miguel Alonso Reyes, del PRI, advirtió: “De acuerdo con el Observatorio Nacional Ciudadano, se estima que entre 140,000 y 250,000 niñas, niños y adolescentes están en riesgo de ser reclutados".
Reyes señaló además que, según datos de la organización Tejiendo Redes Infancia, cada año son reclutados entre 35,000 y 45,000 menores de edad: “Las organizaciones criminales han encontrado terreno fértil ante esta laguna legislativa".
En este sentido, la diputada Tania Palacios, de Acción Nacional, calificó el reclutamiento de menores como “una emergencia nacional”, alertando que el marco legal es superado por la realidad: "Mientras el crimen organizado ya recluta en redes sociales, en chats privados, en plataformas digitales, nuestra legislación sigue anclada en un tipo penal pensado para un México analógico. El crimen ya migró al mundo digital, nuestra ley todavía no".
La legisladora también recordó que la frecuencia de estos casos evidencia una “generación de sicarios, de Juanito Pistolas, en Morelos, de 16 años; de Valentín, El Niño Sicario, de Sonora; de David Fabián, “El Pollo”, de Morelos; del Kevin; de los 38 jóvenes reclutados en el rancho La Vega con falsas ofertas de empleo”.