El Congreso de México aprobó este miércoles una reforma constitucional para reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales, que se aplicará de manera gradual hasta 2030.
México se suma así a Chile, Ecuador y Venezuela, países de América Latina que también contemplan una jornada laboral de 40 horas semanales en sus leyes. En la región predominan las jornadas de 48 horas semanales, según datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).