“Me encanta México. Mi lugar preferido es la Ciudad de México, el mejor clima, su gente y comida”, señala. Si Inglaterra consigue la victoria, adelanta, la celebrarán en la casa de un amigo.
Aunque el bar se encuentra a varios kilómetros de Paseo de la Reforma, los mexicanos no dejan pasar la oportunidad de corear “quiere volar, quiere volar”, en referencia a las personas que se avientan sobre la multitud durante los festejos.
Alejandro Hernández, gerente de The Duke of Lisbon, espera que la rivalidad se quede únicamente en los cánticos. Y así ocurre. Después de entonar Cielito Lindo, mexicanos e ingleses se abrazan mientras esperan el silbatazo inicial.
El encuentro también revive un antecedente histórico. Han pasado 41 años desde la última vez que México e Inglaterra se enfrentaron en el entonces Estadio Azteca, hoy Estadio Ciudad de México. Fue en 1985, cuando la selección mexicana se impuso por 1-0.
En el corazón de la colonia Juárez, el pub recrea la atmósfera de los clásicos bares británicos, con libreros llenos de enciclopedias, madera oscura y luz cálida. Sin embargo, este sábado el lugar se pinta de verde, blanco y rojo. Cerca de un centenar de personas llenan el establecimiento, obligando al personal a retirar mesas y sillas para abrir espacio a más aficionados. Al final, incluso en un bar británico, la fiesta termina hablando con acento mexicano.