La Suprema Corte de Justicia de la Nación avaló los topes a las rentas en la Ciudad de México ; sin embargo, dejó pendiente la definición sobre el registro digital de los contratos de arrendamiento y los requisitos que este implica.
En términos prácticos, las y los ministros coincidieron en que las rentas en la capital no puedan aumentar por encima de la inflación del año anterior, con el objetivo de evitar incrementos excesivos y garantizar el acceso a la vivienda frente al avance de la gentrificación.
No obstante, hubo posturas encontradas respecto al registro en la plataforma digital donde todos los arrendadores —es decir, las personas propietarias de los inmuebles— deberán cargar la información de los contratos, al considerar posibles implicaciones en materia de privacidad, carga administrativa y alcance de la medida.