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Mr. W de Airbnb incrementa 1600% la renta de un departamento en la Condesa

Alexandra, la última inquilina del edificio 20 de la calle Laredo, cuenta la historia de una comunidad de vecinos que se rompió con la nueva ola de inversiones en la "ciudad mercancía".
vie 04 noviembre 2022 03:30 PM
Airbnb
Un departamento que se rentaba en 10,000 pesos en el edificio Laredo de Hipódromo-Condesa ahora cuesta 161,000 pesos, por su reserva en Airbnb, contando impuestos y tarifas de servicios.

Mr. W posee 99 espacios para renta en Airbnb, la mayoría en las colonias Condesa y la Roma, dos de los barrios más populares de la Ciudad de México. Este año se apoderó del edificio 20 de la calle Laredo, desalojó a los inquilinos que llevaban décadas viviendo ahí y arrancó de raíz una comunidad que ahora se desperdiga buscando un nuevo hogar.

Alexandra Dunnet, escritora, actriz y guionista, es la última inquilina del edificio y atestigua, desde su departamento, la indiferencia con que entran y salen extranjeros, turistas y nómadas digitales de los departamentos que fueron habitados durante décadas por sus viejos vecinos.

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Nadie les informó que el edificio había sido adquirido por Mr. W para ser ofertado en Airbnb. Alexandra fue la última que pudo renovar su contrato –que vence en febrero del próximo año-, pues tras el fallecimiento de la antigua dueña del edificio, los herederos se asociaron con Mr. W y negaron la renovación de contrato a todos, para empezar a desalojarlos.

Abajo había una estética, que durante años fue el negocio de doña Cristi, pero ahora es una cava de vinos. Los mazos, martillos y taladros llegaron a lo largo del año a remodelar cada espacio desocupado para adecuarlo a las exigencias de los nómadas digitales.

El negocio es más que redondo y reporta ingresos 1600% más altos de lo que se ganaba bajo el esquema de renta tradicional. Alexandra –originaria de Querétaro pero habitante de la CDMX desde 2013- paga 10,200 pesos mensuales por el alquiler. Mientras el resto de departamentos de su edificio ya se ofertan en Airbnb hasta por 162,000 pesos al mes, buscamos a AirBnB para conocer su postura pero no respondieron.

edificio desalojado airbnb cdmx condesa.jpg
Los inquilinos que llevaban más tiempo viviendo en este edificio pagaban rentas por debajo de los 10,000 pesos mensuales. Ahora algunos han tenido que irse fuera de la ciudad. Alexandra exige al gobierno regular la vivienda, pues, de lo contrario, está creando una desigualdad enorme entre los habitantes y los extranjeros que vienen de pasada.

La consultora urbana Rosalba Loyde estima que el 1% de los propietarios de espacios en renta en Airbnb, en la CDMX, posee el 10% de los departamentos, habitaciones y casas en oferta. La concentración de riqueza y la especulación inmobiliaria en torno al fenómeno Airbnb en la capital mexicana rompen con el concepto de sharing economy con el cual nació.

 

Pero la ganancia extraída en estos barrios por los multipropietarios es a costa del rompimiento de las comunidades que daban vida a estos barrios. Los lazos que se crean en los edificios, con redes de apoyo e incluso de amistad ya están rotos.

“Cuando se fueron mis vecinos –quienes llevaban 20 años habitando ahí- lloraban y se abrazaban en los pasillos” cuando se despedían, cuenta Alexandra a quien alguna vez le ayudaron sus vecinos a limpiar su departamento inundado, mientras ella estaba lejos de casa. Ahora todo es una casa fría, turistas y extranjeros que en realidad no vienen a echar raíces, sino a generar un beneficio económico, a vivir muy bien, pasarla muy bien y ya está”, relata.

Irse no es la opción

Los antiguos vecinos del edificio 20 de Laredo se fueron por rumbos desconocidos, una familia tuvo que sacar a sus hijos de la escuela para mudase a otro barrio, lejos de la zona céntrica de la CDMX. Otros, de plano, abandonaron la ciudad, por ser inaccesible.

Alexandra no se puede permitir dejar la CDMX, donde está su trabajo, donde llegan las ofertas para castings y donde vive la comunidad artística de la que forma parte. Ahora buscará más hacia el sur, la Narvarte o Coyoacán parecen opciones viables.

Para mudarse, sabe que tendrá que gastar más, porque ya subieron las rentas. Pero sobre todo porque quedará lejos de los sitios que necesita frecuentar. También está la incertidumbre de si hallará un departamento cerca del circuito ecobici, capturado ya por empresas como Mr. W. El transporte, sin duda, podría salir más caro.

Recientemente, el gobierno de la Ciudad de México firmó un acuerdo con Airbnb para promocionar a la ciudad como la capital de los nómadas digitales. El proyecto contempla capturar un nuevo circuito, uno que pasará por zonas no tan turísticas como la Central de Abasto de Iztapalapa, Xochimilco, Milpa Alta, Coyoacán e incluso la zona arqueológica de Cuicuilco.

Con este emprendimiento, la jefa de gobierno Claudia Sheinbaum espera una derrama económica de 1,400 millones de dólares al año, con la esperanza de que “no suban las rentas”. Expansión solicitó los documentos que transparenten los términos de la alianza, así como los estudios de impacto en el reordenamiento urbano y acceso a la vivienda que la sociedad civil demanda, pero el gobierno de la CDMX no ha respondido.

Diversas organizaciones, recientemente, exigieron a Claudia Sheinbaum recular en el establecimiento de la alianza y dejar de promocionar a la CDMX como una "ciudad mercancía". Airbnb, sin embargo, no ha emitido comentarios al respecto.

 

¿Es solo el libre mercado?

Las denuncias de desalojo en Twitter van acompañadas de opiniones como "es solo libre mercado" o "si inviertes en algo, tienes derecho de explotarlo". Sin embargo, Rosalba Loyde, consultora urbana e investigadora, indica que el problema ni siquiera es Airbnb, sino la falta de regulación y garantías de acceso a la vivienda para los habitantes de la ciudad.

Explica que en algunos países del norte de Europa, la entrada de Airbnb no significa un problema para los habitantes, no hay desplazamientos masivos como lo que pasa en el corredor Roma-Condesa. Esto es gracias a que existen reglas que impiden correr a los inquilinos sin prohibir la inversión en negocios como hoteles o Airbnb.

En Suecia, por ejemplo, existe un catálogo de viviendas destinadas exclusivamente al alquiler con contratos a perpetuidad, un esquema que permite el acceso a la vivienda a una gran parte de la población. No obstante, según la experta, se deben construir reglamentos y leyes para asegurar el acceso a la vivienda, sin desincentivar la inversión; lo cual solo se consigue adecuándose a las necesidades y realidades de la propia capital mexicana.

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