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Los comercios del Centro reabren con un deseo: "Esperamos que la gente venga"

Después de tres meses cerrados debido a la emergencia sanitaria, los negocios del Centro Histórico iniciaron su reapertura este martes, con medidas sanitarias y el anhelo de recuperar las ventas.
mar 30 junio 2020 06:10 PM
Comercios del Centro
Los locales que venden vestidos reabrieron este martes, pero se enfrentan a dificultades como que ahora las compradoras no pueden ir acompañadas de mucha gente.

Los comercios del Centro Histórico abrieron sus cortinas este martes por primera vez desde que se declaró emergencia sanitaria ante la pandemia de COVID-19 en la Ciudad de México, el pasado 31 de marzo. Ya en semáforo naranja, el gobierno capitalino ha permitido la reapertura, con días escalonados y horarios limitados.

Desde la mañana, los comerciantes comenzaron a lavar con cloro pisos, vitrinas y escaparates, mientras cubrebocas y caretas se convertían en parte de su atuendo de trabajo.

En la zona, con lonas se anunciaba la nueva forma en la que se podrá caminar por el corredor Madero: a la izquierda, filas de acceso a los locales hacia el Zócalo, y a la derecha, la entrada para los negocios en dirección hacia Bellas Artes.

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"Aquí solo abrimos la iglesia y nosotros", dijo María Antonieta Ramírez, encargada de una tienda de autoservicio de la cadena Círculo K, sobre la calle Francisco I. Madero.

Sin embargo, la reactivación aún no llega a esta vialidad, el principal corredor peatonal del Centro Histórico, que solía ser transitado por unas 350,000 personas al día. Hasta este martes seguían las vallas y había policías vigilando el acceso y solo permitiendo la entrada a los locatarios y trabajadores que llegaban a limpiar sus establecimientos.

Durante los últimos tres meses, los principales clientes de la tienda que maneja María Antonieta han sido los propios policías que vigilan Madero, por lo que sus ventas han disminuido un 95%. El lugar solamente se ha mantenido porque la empresa sigue pagando la renta y la nómina.

En calles como 20 de Noviembre, se ha dispuesto un carril como ampliación de la banqueta para los peatones, aunque algunos conductores utilizan el espacio para estacionarse por momentos.

Algunos negocios de la CDMX reabren sus puertas y así reciben a sus clientes

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Arturo Carbajal, propietario de Impresos Carbajal, colocó un tapete sanitizante en la entrada de su negocio, compró un termómetro digital y puso letreros que él mismo imprimió, para recordar a los clientes que deben seguir las medidas de prevención contra el virus SARS-CoV-2.

Sin clientela desde abril y con una renta que no se suspende, Arturo espera con poco optimismo que las personas vuelvan a su local, en República de Cuba 73, para imprimir pósters, invitaciones, programas y tesis.

"Vendí mi carro y una pantalla para poder sobrevivir porque aquí no nos dejaban abrir", contó.

"Pido que no nos dejen caer, que no nos olviden, porque de ellos depende que nos podamos recuperar; de otra manera, vamos a tener que cerrar porque las rentas siguen corriendo y sin ingresos… ya no hay nada qué vender", advirtió.

A unas cuadras, de nuevo se pueden ver sobre República de Chile los velos, los encajes y la pedrería de los vestidos de novia y quinceañeras que están en exhibición.

Sin embargo, la "nueva normalidad" obliga a cambiar la tradición de escoger vestido, en la cual, hasta antes de la emergencia sanitaria, las mujeres solían ir a las tiendas acompañadas de sus madres, tías, primas o amigas.

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"Antes venían las mujeres con sus familiares, venían a escoger el vestido y a opinar, ahora solo pasa la novia y un acompañante; entonces, como que la gente se desconcierta", señaló Gabriela de la Rosa, vendedora en la tienda Novias Prestigge.

"Esperamos que venga un poquito de gente, que podamos vender, tratar de echarle ganas y que se pare un poco lo de pandemia", insistió.

Señalización
La reapertura del Centro Histórico es parte del plan del gobierno capitalino con la entrada en vigor del semáforo naranja.

En el restaurante Los rollos chilangos, Daevan es uno de los dos trabajadores que quedan del equipo de seis que antes de la emergencia sanitaria atendía el lugar. Las ventas cayeron 90%, por lo cual vender la comida para que no se eche a perder es una lucha diaria.

"Cerramos desde el inicio de la cuarentena, apenas hace tres semanas abrimos para probar cómo estaba la situación. Como veíamos que ciertos días no se vendía nada, esos días no abríamos, que eran los lunes: por más que estuviéramos afuera con volantes, no había pedidos", dijo.

"Te pones a pensar en los gastos personales y de tu familia: comer todos los días, la renta, los bancos no perdonan y para uno es angustiante", remarcó.

Ahora, en el local están considerando abrir al público con una fracción de las mesas, pero aún desconocen si esto se permitirá y bajo qué condiciones.

El Centro Histórico de la CDMX ha vuelto a abrir, pero quienes trabajan en los comercios que hay en él no saben cuánto tardarán en reponerse del golpe del COVID-19.

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