Explicó que con esta credencial la población sabrá a qué clínica, centro de salud u hospital acudir y contará con un expediente médico electrónico compartido entre instituciones.
Sheinbaum detalló que el objetivo es avanzar hacia un solo sistema de expedientes médicos interoperable entre el IMSS, el ISSSTE y el IMSS-Bienestar.
“De tal manera que, aunque estén aquí en el Zaragoza o se vayan de vacaciones y tengan alguna enfermedad, se comparte el expediente”, afirmó.
La presidenta agregó que este proceso permitirá sentar las bases de un sistema nacional unificado de salud, con una implementación gradual.
“En 2027 vamos a iniciar con algunos servicios; en 2028 otros; en 2029 más, y en 2030 un servicio universal de salud en nuestro país”, precisó.
Asimismo, anunció acciones complementarias como la rehabilitación del hospital Darío Fernández y el fortalecimiento de los centros de salud, incluyendo la instalación de laboratorios para evitar traslados innecesarios de pacientes.
Durante su discurso, Sheinbaum contrastó este modelo con las políticas de gobiernos anteriores. “Los gobiernos anteriores veían el acceso a la salud como una mercancía. Nosotros creemos que no es un privilegio ni algo que deba pagarse para valorarse; es un derecho del pueblo de México”, subrayó la presienta, al recordar que el derecho a la salud está consagrado en el artículo cuarto constitucional.