En contraste, otras fuentes de recursos distintas al trabajo no tuvieron tantos cambios, entre ellos la jubilación o pensión pasaron de 13.0% en 2020 a 16.6% en 2025, un aumento de 3.6%.
Los ingresos provenientes de una persona que vive en otra vivienda dentro del país disminuyeron de 6.1% a 5.2%, mientras que los hogares que reciben recursos por remesas pasaron de 5.1% a 4.7% en el mismo periodo.
La mitad de los hogares recibe ingresos fuera del trabajo
En 2025, 50.13% de los hogares mexicanos recibe ingresos de fuentes distintas al trabajo, sin embargo, la situación cambia de manera importante entre las entidades federativas.
Guerrero registra el porcentaje más alto de hogares que reciben ingresos de fuentes no laborales, con 64.31%, Oaxaca con 63.65% y Chiapas, con 58.11%.
También se encuentran por encima de la mitad los hogares de Ciudad de México, con 56.17%.
En el otro extremo, Quintana Roo registra la menor proporción, con 32.23% de los hogares que reciben ingresos de fuentes distintas al trabajo.
Los estados que dependen más de los programas de gobierno
A nivel nacional, 41.37% de los hogares recibe ingresos por programas de gobierno, pero la presencia de los programas de gobierno tanto estatales como federales también presenta diferencias importantes entre estados.
En Guerrero, la proporción llega a 56.98%, mientras que en Oaxaca alcanza 56.88% y en Chiapas llega a 53.02%.
Otros estados con porcentajes elevados son Tabasco, con 48.93%; Veracruz, con 48.47% y hasta Ciudad de México con 48.53%.
En contraste, Quintana Roo tiene la menor proporción de hogares que reciben ingresos por programas de gobierno, con 25.77%. Nuevo León registra 28.34% y Baja California 28.40%.