El caso también quedó relacionado con el contraalmirante Fernando Rubén Guerrero Alcántar, quien antes de ser asesinado había denunciado presuntas irregularidades cometidas por mandos de la Marina en torno al ingreso ilegal de combustibles.
Según documentos y un audio difundido públicamente, Guerrero Alcántar informó al entonces secretario Rafael Ojeda Durán sobre la presunta participación de sus sobrinos en la trama de huachicol fiscal.
Guerrero Alcántar fue asesinado a tiros el 8 de noviembre de 2024 en Manzanillo, Colima, semanas después de haber sido removido de la Dirección General de Recaudación de la Agencia Nacional de Aduanas y enviado a la Décima Sexta Región Naval, en Chiapas.
La FGR investiga si elementos de la Marina tuvieron alguna participación en el homicidio, de acuerdo con documentos de la propia investigación.
En cuanto a Farías Laguna, la FGR obtuvo una orden de aprehensión en su contra por delitos relacionados con delincuencia organizada y operaciones vinculadas con hidrocarburos.
El exmando naval salió de México y fue localizado en Argentina, donde fue detenido en abril de 2026. Para ingresar a ese país habría utilizado el nombre de Luis Lemus Ramos, con documentación que lo identificaba como ciudadano guatemalteco.
Después de varios meses detenido en Argentina, las autoridades de ambos países concretaron su traslado a México. La FGR informó este 20 de agosto de 2026 que Farías Laguna ya era trasladado al país, en un operativo en el que participaron la Semar, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC).
Su regreso a México representa un nuevo capítulo en la investigación sobre el huachicol fiscal, una trama que ha involucrado a integrantes de la Marina, empresarios y otros presuntos operadores.
El caso ha puesto bajo escrutinio a la institución que durante años fue presentada como una de las corporaciones de seguridad con mayor reputación en el combate a la corrupción y el crimen organizado.