Aunque en México se han confirmado 33 casos de ciclosporiasis hasta el 31 de julio de 2026, las autoridades descartaron un brote activo porque el número de casos es mínimo y equivale al 0.00002% de la población.
"Tenemos casos anuales, sin embargo, son muy pocos", afirmó Kershenobich. "Hay tratamiento y ninguna persona ha fallecido".
De acuerdo con el secretario de Salud, el incremento de casos observado este año en Estados Unidos responde a diversos factores, entre ellos la movilidad internacional de personas y alimentos y las condiciones de humedad asociadas al cambio climático, que favorecen la supervivencia del parásito.
También destacó que México mantiene una vigilancia sanitaria coordinada con la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA), Cofepris y el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), con inspecciones en campos agrícolas, empacadoras y centros de distribución para detectar posibles fuentes de contaminación.
Hipótesis sin confirmar
El titular de Cofepris, Víctor Hugo Borja, aclaró que la información compartida por las autoridades estadounidenses corresponde a una hipótesis epidemiológica y no a una confirmación de que el origen del brote se encuentre en México.
Explicó que la investigación del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos identificó que varios pacientes enfermos habían consumido lechuga romana picada y empacada, por lo que la FDA rastreó la cadena de distribución hasta una planta de la empresa Taylor Farms, ubicada en Guanajuato.
Tras recibir la notificación, Cofepris, Senasica y la Dirección General de Epidemiología realizaron una inspección inmediata en la planta, donde revisaron el proceso de producción, desde el cultivo hasta el empaque.