En julio, Trump afirmó que no le importa el Tratado de México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), ya que son los otros dos países norteamericanos quienes necesitan el acuerdo.
“Realmente no quiero hacerlo. Preferiría ser independiente”, dijo después de reunirse con la presidenta Claudia Sheinbaum durante la final de la Copa del Mundo 2026.
“México y Canadá nos necesitan; nosotros no los necesitamos a ellos. El acuerdo es importante para ellos. No es importante para nosotros”, afirmó el presidente estadounidense.
Las amenazas de Trump a la continuidad del acuerdo son frecuentes. El 1 de julio, Estados Unidos anuncio que decidió no extender de inmediato la vigencia del T-MEC por otros 16 años y, en su lugar, optó por mantener el acuerdo bajo un esquema de revisiones anuales que podría prolongar las negociaciones hasta 2036.
Semanas antes de este anuncio, el republicano dijo que no estaba seguro de dar continuidad a su acuerdo.
Según el mandatario, el T-MEC corrigió parte de los problemas que observaba en el acuerdo anterior, pero destacó que uno de sus principales logros fue incorporar mecanismos que permiten a cualquiera de los socios abandonar el tratado.
Desde su primera presidencia, entre 2017 y 2021, Trump ha utilizado la posibilidad de abandonar acuerdos comerciales como una herramienta de negociación.