El gobierno estadounidense destacó que parte de su estrategia consistió en ejercer "máxima presión" sobre los países que considera involucrados en la cadena de suministro del fentanilo.
En ese contexto, señaló que el presidente Trump impuso aranceles relacionados con el combate a esa droga primero a China y posteriormente los extendió a México y Canadá, como medida para frenar el tráfico de precursores químicos y de fentanilo hacia territorio estadounidense.
El boletín también subraya que la administración republicana reforzó la vigilancia en la frontera con el argumento de impedir el ingreso de drogas ilícitas y asegura que el endurecimiento de los controles fronterizos, junto con operativos contra las rutas marítimas utilizadas por narcotraficantes, redujo el flujo de fentanilo que llega a Estados Unidos.
Asimismo, la Casa Blanca destacó que el presidente Trump designó como organizaciones terroristas al Cártel de Sinaloa, el Tren de Aragua y la MS-13, lo que, según el gobierno, permitió ampliar las facultades para imponer sanciones económicas, congelar activos y fortalecer las acciones contra esas organizaciones criminales.
El comunicado agrega que las incautaciones de fentanilo disminuyeron 45% durante el año fiscal 2025 debido a la interrupción de las rutas de suministro antes de que la droga alcanzara las fronteras estadounidenses.
También afirma que análisis de la DEA muestran una disminución en la concentración letal del fentanilo incautado, al asegurar que actualmente 29% de las pastillas decomisadas contienen una dosis potencialmente mortal, frente al 76% registrado dos años antes.
La administración Trump concluyó que la combinación de presión sobre proveedores extranjeros, acciones contra los cárteles y el reforzamiento de la seguridad en la frontera ha permitido que Estados Unidos avance en el combate contra el tráfico de fentanilo y reduzca las muertes asociadas a esa droga.