El gigante del turismo pronto podría ser obligado a cumplir nuevas regulaciones en México: la Suprema Corte de Justicia de la Nación aceptó el 5 de marzo pasado analizar un recurso legal para determinar si la Ciudad de México puede limitar el número de días que las personas rentan sus propiedades y cuántas pueden tener en la plataforma. El resultado de ese proceso tendrá un impacto a nivel nacional, pues marcará la pauta sobre cómo se puede regular a plataformas como Airbnb.
“En Playa del Carmen creemos en el turismo y en la inversión, pero también creemos en el derecho de las familias a vivir en comunidades ordenadas, seguras y con calidad de vida. La regulación de las rentas vacacionales busca precisamente equilibrar ambos intereses”, aseguró la alcaldesa de Playa, Estefanía Mercado.
Desde diciembre pasado, todos los alojamientos de corta estancia en ese municipio de la Riviera Maya deben solicitar una licencia para operar. La reforma a la Ley de Hacienda Municipal establece la obligación del trámite, pero según las declaraciones de la alcaldesa, las viviendas en zonas de uso habitacional exclusivo no podrán ser utilizadas como Airbnb y, después de un periodo de regularización voluntario, quienes operen estos alojamientos fuera de norma serán acreedores a clausuras y multas.
El centro de Playa del Carmen es la zona del país con mayor concentración de Airbnb por vivienda: prácticamente hay la misma cantidad de alojamientos de corta estancia que de espacios habitacionales registrados en el censo de 2020 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el dato más actual. En otras colonias de Playa del Carmen, Tulum, Puerto Vallarta y Bahía de Banderas, la empresa opera en la mitad o más del número de viviendas que había en 2020.
En algunos lugares de México, la expansión de la multinacional ha sido tan grande que ahora se cuentan más anuncios en su plataforma que viviendas registradas en el censo de 2020; esto sucede en 138 colonias del país, como Zona Dorada en Mazatlán o el barrio Centro en Los Cabos.
La concentración de los alojamientos de corta estancia ocasiona el encarecimiento de la vivienda porque los habitantes de las colonias más atractivas para el turismo no pueden adquirir o rentar propiedades en estas zonas; tampoco pueden cubrir los costos de los servicios y productos cada vez más caros.
“Esta cadena inicia con la elevación del precio del suelo, eso sube los impuestos de catastro, lo cual aumenta el precio de los alquileres. Los propios residentes deciden vender o alquilar. La demanda de agua y alimentos es muy elevada. Las tiendas que distribuyen alimentos los encarecen cada vez más. La vida dentro de estos sitios se encarece muchísimo y eso genera desplazamientos”, explica Patricia Olivera Martínez, investigadora del Colegio de Geografía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
El caso más dramático es Tulum: el último censo del INEGI contó casi 22 mil viviendas en 2020, mientras que el pequeño municipio caribeño albergaba 12 mil alojamientos de corta estancia en 2025. Hoy en día, sin contar los anuncios que pueden ser hoteles, el 45 por ciento de las viviendas de este municipio se oferta en Airbnb.
Esta expansión de la empresa turística no solo está ocurriendo en los destinos de playa: en Mazamitla, un pueblo mágico en la sierra de Jalisco con 14 mil habitantes y 7 mil 270 viviendas, hay mil 874 Airbnb. Otros casos de municipios con una alta presencia de hospedajes temporales son León con 2 mil 387, Aguascalientes con 2 mil 174, y Hermosillo con mil 937.
En la colonia Roma Norte en la alcaldía Cuauhtémoc de la capital del país hay un Airbnb por cada cinco viviendas. En total hay 2 mil 797, el mayor número para un solo barrio. Otras 14 colonias, ubicadas en ocho municipios del país, también superan el millar de viviendas convertidas en espacios de corta estancia para el turismo; cuatro de ellas están también en la misma alcaldía: Hipódromo, Juárez, Cuauhtémoc y el Centro. Los centros históricos de Playa del Carmen, Bahía de Banderas, Oaxaca, Monterrey y Mérida también forman parte de este grupo de colonias con alta concentración de Airbnb.