“Quiero leerlo para que quede claro. El artículo 40 dice que el pueblo de México, bajo ninguna circunstancia, aceptará intervenciones, intromisiones o cualquier otro acto desde el extranjero que sea adverso, desintegre nuestra independencia y soberanía, como golpes de Estado, elecciones manipuladas o violaciones del territorio mexicano, ya sea por tierra o por aire”, advirtió la mandataria federal.
En el Teatro de la República en Querétaro, sede del Congreso Constituyente de 1916-1917, y ante los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), los secretarios de su gabinete legal y ampliado y las presidentas de la mesa directiva del Senado, Laura Itzel Castillo, y de la Cámara de Diputados, Kenia López, la mandataria destacó la defensa y soberanía de México.
En su discurso, que duró casi 20 minutos, hizo un repaso de los avances alcanzados hasta la fecha y aseguró que la Constitución “ha recuperado en gran parte su esencia”, gracias a las reformas impulsadas desde que la “Cuarta Transformación” asumió el gobierno hace siete años, período en el que se han logrado 22 reformas constitucionales y 50 reformas a leyes secundarias.
“Es pertinente recordar la historia y con ello afirmar que México no regresará al régimen de privilegios y corrupción. México tampoco regresará a ser colonia ni protectorado de nadie. Y México no entregará nunca sus recursos naturales. Por ello, con entereza y fieles a nuestra historia, decimos con fuerza: México no se doblega, no se arrodilla, no se rinde y no se vende. ¡Que viva la Constitución de 1917! ¡Que viva el pueblo de México!”, exclamó la mandataria.