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Sobrerrepresentación y reforma judicial, batallas de Morena para despedir a AMLO

Las reglas para la asignación de diputados plurinominales fueron creadas por el tricolor y aceptadas por la oposición para moderar “excesos” pasados; desde 2018, Morena y aliados se benefician.
mié 17 julio 2024 05:10 PM
¿Cuándo entra el nuevo Congreso 2024 y qué reformas serán las prioritarias?
Este 17 de julio, la secretaria de Gobernación se presentó en la mañanera para explicar cómo se deben asignar los lugares en el Congreso.

El mundo de la política está volcado en dos discusiones: la sobrerrepresentación de Morena y sus aliados en la próxima integración de la Cámara de Diputados, y la reforma judicial, temas íntimamente ligados pues sin la primera, el bloque de la “Cuarta Transformación” no tendrá mayoría calificada para reformar por sí sola la Constitución.

El pasado 2 de junio se realizaron elecciones federales para elegir relevo en la presidencia y para renovar las dos Cámaras: el Senado y la Cámara de Diputados. Los resultados fueron contundentes en número de votos, pero la controversia está en la próxima asignación de diputados plurinominales.

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La virtual presidenta Claudia Sheinbaum, cuya principal promesa de campaña en materia de justicia fue aprobar la reforma judicial propuesta por el presidente Andrés Manuel López Obrador, alcanzó 59.75% de la votación nacional.

En las dos cámaras, además de los triunfos en las urnas en cada una de las 32 entidades para elegir senadores y en cada uno de los 300 distritos para elegir diputados, será el Instituto Nacional Electoral (INE) el que antes del 23 de agosto, ya que se resuelvan las impugnaciones, decida la asignación de legisladores plurinominales.

Ahí es donde está el conflicto por venir, pues Morena y sus aliados –Partido del Trabajo (PT) y Verde (PVEM)– ya anticipan que les corresponden más de los que, de acuerdo a la oposición –y ahora se añaden jueces y magistrados del Poder Judicial– les tocan, por lo que han anunciado una batalla jurídica para frenarla.

El objetivo será impedir que Morena y aliados logren mayoría calificada de la Cámara de Diputados –es decir, la tercera parte de los 500 diputados, mínimo 334 curules– pues de alcanzar esa fuerza legislativa la 4T tendrá vía libre para cualquier reforma a la Constitución sin depender para nada de los votos de la oposición.

En el Senado, los partidos de la 4T ganaron 64 espacios en urnas y se calcula que 19 senadores de representación proporcional, para un gran total de 83 integrantes de la “Cuarta Transformación”.

Con ello estarán a sólo dos senadores de la mayoría calificada de 85 legisladores –de un total de 128– para reformar la Constitución solos.

El panorama es distinto en la Cámara de Diputados, que conforman un total de 500 diputados. Morena y aliados ganaron 258 distritos, y por tanto, les tocan ese número de diputados federales de mayoría.

Pero sobre los diputados plurinominales está la controversia, pues el bloque oficial, encabezado por la Secretaría de Gobernación, cuya titular, Luisa María Alcalde, ha dado cifras y proyecciones electorales –el 3 de junio y este miércoles 17 de julio- para asegurar que tendrá tantos legisladores que por sí solo tendrá mayoría calificada.

Sin embargo, la única autoridad facultada para asignar legisladores plurinominales es el Instituto Nacional Electoral (INE).

Y para aplicar la fórmula y determinar el peso de cada partido, considera, como marca la ley, la votación nacional emitida (VNE), que es la votación emitida en urnas, a la que se le restan cuatro tipo de votos: los emitidos a favor de partidos que perdieron el registro, a favor de candidatos independientes, los votos nulos y los emitidos por candidatos no registrados.

El INE ya emitió el 7 de diciembre pasado un acuerdo en el que fijó el mecanismo para la aplicación de la fórmula de asignación de las curules y los escaños por el principio de representación proporcional en el Congreso e incluyó las mismas reglas que prevé la Constitución y la ley, por lo que no estaría sujeta a interpretación la asignación de pluris.

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¿Qué es la sobrerrepresentación?

Es la diferencia entre el número de votos alcanzados, y el número de diputados federales obtenidos en la Cámara de Diputados, tanto en urnas como asignados mediante una fórmula en la ley.

Esa disociación se debe a que ese órgano legislativo se integra con un mecanismo mixto: diputados de mayoría electos en 300 distritos, y otros de representación proporcional que se asignan a todos los partidos proporcionalmente, conforme a su votación, más un “copete” de 8% de legisladores adicionales.

Ese fue el mecanismo que halló el Partido Revolucionario Institucional (PRI), cuando empezó a perder elecciones de diputados, para asegurarse de que mantendría de manera fija, aunque sea parcialmente, el control de la Cámara disociando el número de votos alcanzados, del número de diputados obtenidos.

Antes de 1993 existía una “cláusula de gobernabilidad” que permitía al partido mayoritario (se consideró así al que alcanzara 35% de los votos), tener una sobrerrepresentación siempre variable: dos pluris por cada punto de votación superior al 35% y hasta llegar a 60%. Por eso con poco más de un tercio de votos podía tener mayoría absoluta de 50% más uno de los diputados.

En 1996, una reforma electoral modificó las reglas, y en el artículo 54 de la Constitución se introdujo el mecanismo de sobrerrepresentación fijo: que es permitir que todos los partidos tuvieran asignados, a través de los plurinominales, un 8% más diputados, que los ganados en urnas.

El PRI, en ese entonces aún mayoritario, pero en declive, impulsó esa regla para tener garantía de más diputados, aunque perdiera, y la oposición aceptó ese mecanismo pues fue una forma de equilibrar el control oficial y aumentar a su vez el número de sus legisladores.

Sin embargo, se impusieron dos limitantes: siempre y cuando entre los diputados de mayoría relativa y los plurinominales un partido no sume más de 300 diputados, y que en ningún caso un partido tenga un número de diputados por ambos principios que, ya con el 8%, exceda su porcentaje de votación nacional.

Esas reglas fueron un freno a la sobrerrepresentación en la Constitución y se buscó que para reformar la Constitución se necesitaran consensos partidos en minoría.

En ese entonces en la ley secundaria, el Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (Cofipe), se estableció que el mismo límite de sobrerrepresentación se aplicaba a partidos en lo individual o a las coaliciones.

En su artículo 60 indicó: “a la Coalición le serán asignados el número de senadores y diputados por el principio de representación proporcional que le correspondan, como si se tratara de un solo partido”.

Pero esa redacción fue eliminada cuando el Cofipe se reformó en 2008 y así quedó también en la actual Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales (Legipe). Por eso, al no existir más ese párrafo, la distribución de plurinominales ha permitido la sobrerrepresentación en las elecciones federales de 2009, 2012, 2015, 2018, 2021.

Cuando el PRI y el PVEM fueron coaligados, el Partido de la Revolución Democrática (PRD) y luego Morena –que surgió como partido en 2014– denunciaron la ilegalidad de esa sobrerrepresentación del bloque entonces oficialista, que incluso en 2015, al sumarse el brinco de diputados del PVEM al PRI, consideró “fraude de tercer piso”.

Ahora Morena y sus aliados consideran que les corresponde sobre representarse cada partido en lo individual 8% como lo hicieron antes el PRI y sus aliados.

Es por eso que la sobrerrepresentación conjunta que las tres fuerzas políticas exigen suma al menos 19.9% más diputados de lo que ganaron en urnas y de los que les tocan proporcionalmente a su votación, y no sólo un 8% de “copete” como Coalición.

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¿Cuántos legisladores le tocan a Morena?

Hasta ahora, las proyecciones que se han hecho desde la Secretaría de Gobernación el partido Morena las ha asumido como suyas. El 3 de junio, al día siguiente de la elección y con base en resultados del Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), la secretaria Luisa María Alcalde difundió en la conferencia “mañanera” y ante el mandatario Andrés Manuel López Obrador, sus proyecciones electorales.

Este miércoles 17 de julio volvió a hacerlo en la conferencia de prensa presidencial, aunque modificó ligeramente las cifras, dando a la 4T un diputado más, pues se basó ahora en los resultados de los cómputos distritales, que ya son oficiales.

Morena, que por sí mismo ganó 161 distritos, Alcalde aseguró que le tocan 87 de representación proporcional, por lo que esa bancada sería de 248 diputados, el 49.6% del total de toda la Cámara, por haber obtenido 43.54% de VNE; los resultados de cómputo distrital antes de eliminar votos nulos y otros le dieron un porcentaje de 40.84% votos.

Según el escenario presentado y defendido por la Secretaría de Gobernación, el Partido del Trabajo ganó 38 distritos con sus candidatos, pero en coalición le tocarían 12 diputados de representación proporcional para una bancada de 50 legisladores. La VNE de los petistas fue de 5.83% y en cómputos 5.47% de los votos, pero accederá a 10% de las curules totales.

Siempre conforme a esas proyecciones no oficiales, el Partido Verde (PVEM) habría ganado en urnas 57 diputados de mayoría relativa y le tocarían 18 diputados, lo que da una bancada de 75 legisladores. Su VNE fue de 8.95% y en cómputos llegó a 8.39% de la votación nacional pero controlará el 15% de las curules de diputados.

Así, en suma, a los tres partidos de la cuarta transformación les correspondería un total de 373 de 500 diputados, un control de 74.6% de la Cámara y con ello mayoría calificada de dos terceras partes que le permitirían reformar la Constitución.

Por tanto, Morena con 40.84% de los votos –según los cómputos distritales–, el PVEM con 8.39% y el PT con 5.47% suman en conjunto una votación nacional en las elecciones de diputados de 54.7%, pero tendrían un 19.9% más diputados.

El peso de la 4T varía ligeramente si se considera la votación nacional emitida (según el cálculo de Gobernación) y esos partidos tendrían, un peso en la elección de 58.32%.

“Primera regla de la Constitución que regula la sobrerrepresentación: no más de 300 diputados” y Morena, PT y PVEM lo cumplen, defendió la secretaria Alcalde.

“Y segunda regla que establece la Constitución, el total de la votación emitida más 8 puntos porcentuales no puede exceder”. La votación emitida por Morena fue de 43.54 si se incluyen los diputados plurinominales “da una representación de 49.6%, No excede la segunda regla”.

Con ese número de curules en su control, la reforma judicial y cualquier otra reforma constitucional prosperaría sin problemas y así lo aseguró la funcionaria.

Conforme a las reglas Morena, PT y PVEM –añadió- “obtendrían 373 diputadas y diputados, es decir, una mayoría calificada que te da la posibilidad de modificar la Constitución. No solamente las leyes. ¿Por qué esta discusión y por qué no quieren que se aplique el mismo criterio de la Constitución que se ha mantenido desde 2008? ¿Por qué ahora dicen no, que no sea por partido, que sea por coalición?

“Porque no quieren que se obtenga mayoría calificada para poder modificar la Constitución, llevar a cabo la reforma al poder judicial y con ello que la gente pueda votar por jueces, magistrados y ministros. En el fondo eso es lo que está sucediendo y por eso ya no les gustó el criterio que se ha mantenido siempre”, acusó la secretaria de Gobernación al defender a su partido desde la mañanera.

Por otro lado, las proyecciones de Segob y por tanto de Morena dejarían a la oposición reducida a 25.2% del total de la Cámara y sin poder contener ni el presupuesto anual ni ninguna reforma legal y menos constitucional.

El Partido Acción Nacional (PAN) alcanzaría 68 diputados, 32 de mayoría y 36 pluris, equivalentes según las mismas cifras de Segob, a 13.6% de la Cámara de Diputados, pese a tener 18.02% de votación nacional efectiva. El porcentaje según cómputos distritales varía ligeramente si incluye votos nulos, pro independientes y otros y es de 16.8%.

El PRI tendría 6.6% de las curules, con 33, de ellas 9 de mayoría y 24 de representación proporcional, aunque también Segob indica que su VNE fue superior: 11.87%, por lo que estaría subrepresentado. Los cómputos distritales le dieron un porcentaje de 11.13%.

El PRD ,aun sin registro, llegaría un diputado. Del otro lado, Movimiento Ciudadano, que ganó VNE de 11.65% tendría sólo 4.8% de las curules al quedar con un diputado de mayoría y 23 pluris, una bancada total de 24 legisladores.

Por eso, del lado opositor están los argumentos respecto a que la sobrerrepresentación debe aplicarse por Coalición y no por partido. Es decir la 4T no tendría mayoría calificada en la Cámara de Diputados.

La razón es que la sobrerrepresentación y sus dos candados buscaban pluralidad y garantizar que las fuerzas minoritarias no quedaran sub representadas, no que el ganador tuviera más legisladores.

Ese argumento defendió el PRD desde 2009, y lo esgrimió Morena en 2015, contra el “exceso” de PRI-PVEM, batalla que dieron experredistas que emigraron a filas guindas.

Pero en 2018 el partido guinda ya no criticó la sobrerrepresentación por partido, cuando morenistas y aliados se beneficiaron de ella, al triunfo de Andrés Manuel López Obrador, que jaló votos y le dio mayoría legislativa.

De acuerdo a datos del exconsejero del INE e investigador de la UNAM, Ciro Murayama, quien ha pedido que se considere sobrerrepresentación por partido y no por coalición, ese exceso de curules benefició a PRI-PVEM en 2012, pues tuvo 48.2% de las curules con 40.0% de los votos y en 2015 50% de los diputados con 40.3% de los votos.

Pero a partir de 2018 esa sobrerrepresentación se disparó en 15.7% y Morena y aliados que ese año formaron la coalición Juntos Haremos Historia tuvo 61.6% de la Cámara con el 45.9% de los sufragios.

Sin embargo, el acuerdo emitido en diciembre por el INE ya previó que aplicará tal cual la fórmula considerando sobrerrepresentación por partido. Lo mismo ocurrió en 2015 y 2018 cuando ya se había alertado la estrategia para tener más diputados que la votación obtenida, pero el INE no hizo caso.

Ahora, según ese acuerdo del INE y de aplicarlo en sus términos, se cumplirá el objetivo de sobrerrepresentación de la 4T, aunque siempre podrá ser impugnado ante la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) que siempre ha validado el exceso de curules por partido y dado mayorías al bloque ganador en turno.

El pasado 27 de junio, la consejera presidenta del INE, Guadalupe Taddei, dijo en sesión del organismo que este ya cuenta con un acuerdo emitido, que está vigente y es el que se aplicará pues no modificará las reglas.

“El INE tiene la gran ventaja y virtud de haber tomado este acuerdo antes incluso de que existieran las coaliciones, No existían votación, candidaturas, ni coaliciones y pudimos tomar este acuerdo. Hubo dos impugnaciones que se resolvieron en tiempo y que confirmaron los lineamientos que tenemos, de tal manera que eso está firme, eso lo conocen todos los partidos y esos serán los lineamientos que apliquemos”, advirtió.

Es decir, el INE perfila aplicar sobrerrepresentación como ha ocurrido en el pasado, por partido, aunque la oposición quede sub representada.

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