El diputado de Morena, Antonio Lorenzo Castro Villarreal, quien también se expresó a favor de este dictamen apuntó que hay ofertas que no especifican si el salario es bruto o neto, promesas que cambian en la entrevista o incluso después de la contratación y esa práctica deja a las personas trabajadoras en desventaja desde el primer momento, por lo que este dictamen pone orden donde hay opacidad.
De esta manera, lo que se busca es añadir obligaciones a la LFT para que toda vacante pública contenga el rango salarial y las prestaciones ofrecidas; prohibir prácticas como solicitar el salario previo del aspirante, medida que expertos consideran clave para cortar ciclos de discriminación salarial acumulada.
Mejorando así la información en el mercado laboral y facilitando que las autoridades y los trabajadores detecten brechas salariales por género, edad o condición y es que a pesar de que la LFT prohíbe la discriminación y establece el principio de “a trabajo igual, salario igual”, no existe actualmente ninguna disposición que obligue a los empleadores a publicar el salario en las vacantes laborales.
Tampoco se establece en la legislación vigente que, en los casos donde sí se informe el salario, deba indicarse su carácter bruto o neto, lo que genera confusión e impide la comparación objetiva de ofertas.
Por ello, este dictamen busca que todas las vacantes laborales, tanto en el sector público como privado, incluyan el salario o rango salarial ofrecido de manera clara, previniendo cualquier tipo de discriminación y garantizar que el acceso al empleo y la remuneración se otorguen con base en criterios objetivos, no arbitrarios ni opacos.
México frente a países con leyes de transparencia salarial
La iniciativa mexicana se inserta en una tendencia global creciente hacia la transparencia salarial. En Estados Unidos varias jurisdicciones (ciudades y estados como Nueva York, California, Colorado y Nevada) ya exigen la publicación de rangos salariales en ofertas de empleo o regulan el uso de “rango de buena fe” para evitar ambigüedades en los anuncios.
Así, en EU, esta medida se duplicó entre febrero de 2020 y febrero de 2023, pasando del 18% al 44%. Mientras que la tasa de transparencia salarial en Alemania durante el mismo periodo aumentó del 8% al 20%.
En Canadá y Francia, la proporción de anuncios con información salarial aumentó un 86% y un 54%, respectivamente, entre febrero de 2020 y febrero de 2023.
En tanto que en la Unión Europea se aprobó la Directiva 2023/970 (conocida como Directiva de Transparencia Salarial), que obliga a los Estados miembros a incorporar mecanismos de transparencia —incluida la obligación de facilitar información sobre rangos salariales en procesos de selección y el acceso de los trabajadores a comparativas salariales— con plazos de transposición que empiezan a aplicarse a partir de junio de 2026.
De esta manera, cada estado miembro de la UE debe promulgar nuevas leyes de transparencia antes del 7 de junio. Estas leyes deben, como mínimo, cumplir los requisitos y brindar las protecciones de la Directiva de Transparencia Salarial de la UE, pero también pueden incluir requisitos o protecciones consistentes adicionales.
El Global Pay Transparency 2026, publicado por Mercer, situó a España (63%) como el país europeo mejor preparado para implementar la transparencia salarial seguido de Suiza (60%) y Países Bajos (59%).
En México, aunque muchas empresas han adoptado políticas de equidad, la brecha salarial entre hombres y mujeres sigue sin cerrarse. En sectores clave de la economía, las diferencias en remuneración no solo permanecen, sino que se profundizan con el paso del tiempo. McKinsey estimó en 2025 que hacen falta cerca de 100 años para alcanzar una igualdad real en los ingresos, una proyección que refleja la lentitud con la que avanzan las transformaciones en el mercado laboral.
Y es que de acuerdo con el INEGI, las mujeres en México ganan en promedio 14.6% menos que los hombres por realizar trabajos de igual valor. La brecha se amplifica al analizar qué sectores concentran a las trabajadoras peor remuneradas.