Al presentar la iniciativa de reforma la semana pasada, la legisladora aseguró que, entre 2015 y 2025, se reportaron 1,184 casos de violencia hacia el personal docente en las escuelas, según datos de la Autoridad Educativa Federal de la Ciudad de México.
“Las y los docentes son víctimas de diversas modalidades de violencia, como la física, psicológica, simbólica y estética, ya sea por parte del alumnado o, incluso, de madres y padres de familia. Esta realidad requiere una respuesta institucional que fortalezca su protección”, declaró entonces.
Para que haya educación de calidad, agregó, deben existir condiciones de seguridad, respeto y dignidad para el magisterio; erradicar la violencia que padecen en el entorno escolar y fortalecer la cultura cívica.
“Esta iniciativa propone reconocer, explícitamente en la ley, que las y los docentes también tienen derecho a la protección de su integridad física, psicológica y laboral, y establecer protocolos claros de prevención, actuación y atención frente a la violencia en su contra”, explicó.
La reforma, que modifica los artículos 9 y 117 de la Ley de Educación local, fue aprobada por unanimidad, con 47 votos a favor.
Los protocolos de prevención y atención a la violencia contra docentes deberán difundirse a toda la comunidad educativa.