El gobernador pidió separarse de nuevo del cargo por tiempo indefinido, luego de que su regreso provocara una reacción política en contra dentro de Morena e incluso de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Rocha retomó sus funciones el viernes , pero su reincorporación fue cuestionada por la dirigencia de Morena y por legisladores del propio partido. Sheinbaum sostuvo que ningún interés personal puede estar por encima del pueblo y de la Nación.
Ante la presión política, Rocha presentó nuevamente su solicitud de licencia.
Las acusaciones en contra de Rocha Moya
El conflicto ocurre mientras Rocha Moya enfrenta una acusación formal en Estados Unidos relacionada con narcotráfico y armas.
El Departamento de Justicia estadounidense informó el 29 de abril sobre una acusación presentada ante una corte federal de Nueva York en contra del gobernador y otros nueve exfuncionarios de Sinaloa.
Según la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, Rocha Moya y los demás acusados conspiraron con líderes del Cártel de Sinaloa para introducir grandes cantidades de narcóticos a Estados Unidos a cambio de apoyo político y sobornos.
La acusación señala una presunta estructura de protección institucional para integrantes del grupo criminal y sus operaciones. El expediente hace referencia particularmente a la facción conocida como “Los Chapitos”.
A Rocha Moya se le imputan tres cargos: conspiración para importar narcóticos; posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos y conspiración para poseer ese tipo de armas.
Las autoridades estadounidenses también sostienen que funcionarios sinaloenses presuntamente utilizaron sus posiciones para proteger a integrantes del Cártel de Sinaloa y facilitar sus actividades. Rocha Moya rechazó los señalamientos y negó tener vínculos con grupos del narcotráfico.