Ante el riesgo que representaban los artefactos, elementos especializados de la Marina acordonaron el sitio y procedieron a deshabilitarlos directamente en el lugar, mediante un procedimiento controlado.
Con esta intervención se evitó que el material pudiera ser utilizado para provocar ataques o poner en peligro a habitantes de la zona.
El aseguramiento forma parte de las acciones coordinadas que mantienen las instituciones que integran el Gabinete de Seguridad en Sinaloa, como parte de los operativos para contener las actividades de grupos delictivos y reforzar la seguridad en distintas regiones del estado.
El reporte oficial señala que las autoridades federales mantienen presencia y vigilancia en la entidad con el objetivo de proteger a la población, reducir riesgos y preservar el Estado de derecho.
La violencia que enfrenta Sinaloa está marcada por la disputa entre Los Chapitos, grupo identificado con los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán, y La Mayiza, facción ligada a la estructura que encabezaba Ismael “El Mayo” Zambada.
La pugna se convirtió en una confrontación abierta por el control territorial, las rutas del narcotráfico y el liderazgo dentro del Cártel de Sinaloa, generando una ola de ataques y enfrentamientos en diferentes municipios del estado.
El conflicto ha obligado a las autoridades federales a mantener un despliegue permanente en Sinaloa, ante la presencia de grupos armados y el uso de vehículos, armas y otros recursos para enfrentar a sus rivales.
La disputa ha dejado impactos en la población civil y ha llevado la confrontación a zonas urbanas y rurales.
En este escenario se produce el aseguramiento de más de 300 artefactos explosivos improvisados y cerca de 300 kilogramos de explosivos en El Rosario, un hallazgo que muestra el nivel de armamento y recursos utilizados en la pugna entre ambas facciones.