Juez determina que dueños de palcos del Estadio CDMX deben seguir reglas de la FIFA
Los integrantes de la Asociación Mexicana de Palcos y Plateas señalan que la FIFA no puede estar por encima de los contratos que se firmaron bajo leyes mexicanas.
Roberto Ruano, representante de la Asociación Mexicana dePalcosy Plateas, aseguró esta tarde, junto a su defensa legal, que se mantienen vigentes las medidas que les permiten a los dueños de los palcos del Estadio Banorte a ingresar sin restricciones durante los juegos del Mundial de 2026.
Antes de su declaración ante medios de comunicación, un juez federal suspendió la orden a su favor y ordenó a los integrantes de la Asociación Mexicana de Palcos y Plateas que se sometan a las reglas establecidas por la Federación Internacional de Futbol (FIFA).
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El juez Oswaldo López otorgó una suspensión provisional en el amparo que promovió Ollamani SAB, la filial de Grupo Televisa que controla el Estadio Banorte.
"Con la concesión de la suspensión se permite que se continúen con los preparativos, desarrollo y finalización de todos y cada uno de los eventos que deban realizarse en el Estadio Banorte, en relación con la Copa Mundial de la FIFA 2026, que se llevará a cabo del 11 de junio al 19 de julio de 2026, pues la directiva de ese estadio se comprometió con la normatividad que en su momento expidió la FIFA", dijo el juez.
El Estadio Azteca será sede de cinco partidos del Mundial 2026. (Foto: Cuartoscuro )
"De negarse la suspensión, se permitiría que no se cumplieran las normas de organización de la FIFA para un evento de talla internacional. En suma, el otorgamiento de la suspensión se encuentra orientada a evitar que se entorpezca el desarrollo normal, organización y ejecución de la Copa Mundial 2026, reglas que fueron fijadas desde hace tiempo, por lo que modificar algunos aspectos pudiera comprometer su correcta puesta en marcha", agregó.
En las inmediaciones del Estadio Banorte o Estadio Ciudad de México, Roberto Ruano aseguró que él y los otros dueños de palcos inconformes no buscan dinero, sino que se haga justicia y se les cumpla el contrato que les dio derechos sobre los palcos durante casi un siglo.
''No vengo a hacerme rico, quiero defender los derechos. No quiero que mi propiedad se vea pisoteada por una entidad privada o por una institución extranjera'', dijo.
Su defensa señaló que las medidas siguen vigentes, pues no han recibido ninguna notificación.
El conflicto entre la FIFA y los dueños de palcos del Estadio Azteca inició porque personas adquirieron esos espacios bajo contratos firmados desde 1966, que les otorgan derechos de uso por 99 años.
Los dueños de los palcos aseguran que esos contratos les garantizan acceso a sus palcos durante cualquier evento celebrado en el estadio.
Por su parte, la FIFA exige el control total de los espacios de los estadios sede durante la Copa del Mundo. Su modelo comercial contempla vender o asignar todos los asientos, palcos y zonas VIP como parte de paquetes de hospitalidad y patrocinio.
Los dueños de los palcos señalan que no pueden ser desplazados por parte de una entidad internacional como FIFA.
El fondo del problema es económico: los palcos durante el Mundial tienen un valor muy elevado para los programas de hospitalidad de la FIFA. Se trata de una disputa millonaria.