Reelección fue pensada para profesionalizar
En 2014, la Constitución fue modificada para permitir la reelección de legisladores bajo el argumento de profesionalizarlos. Ello, porque los diputados son electos sólo para un periodo de tres años, y los senadores para seis años.
Esta modificación fue parte de las reformas que impulsó el entonces presidente Enrique Peña Nieto; otras consideraciones para impulsarla fueron estabilidad política y fomento de la responsabilidad de los legisladores.
En ese momento surgieron posturas a favor y en contra de la reelección. El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) señaló en un estudio que la reelección debe permitir un mejor ejercicio de rendición de cuentas entre los representantes y los representados.
"Puesto que el ciudadano tendrá la posibilidad de premiar o castigar a su legislador mediante su voto, generando en los diputados incentivos para ejercer de mejor manera sus funciones”, indicó.
Esta reforma para permitir la reelección se aprobó en 2014, por lo que en las elecciones de 2018 se usó esta regla por primera vez. La modificación de entonces, que sigue vigente porque la propuesta de Sheinbaum aún no es aprobada por todo el Congreso ni pubicada- establece que diputados podían ser electos por cuatro periodos consecutivos, y senadores por dos.
La postulación sólo se puede realizar por el mismo partido o por cualquiera de los partidos integrantes de la coalición que los hubieren postulado la primera vez, salvo que hayan renunciado o perdido su militancia antes de la mitad de su mandato.
Ven continuidad de 'chapulineo' y menos especialización
La experta en análisis político, Xóchitl Pimienta, coincide en que esta reforma surgió con la finalidad de profesionalizar a los legisladores, ya que había políticos que por primera vez eran elegidos como legisladores y les llevaba tiempo "aprender".
“Muchos políticos eran legisladores por primera vez y les costaba trabajo. La legislación dura tres años y entre que empezaban, iniciaban, escogían sus comisiones, pues pasaba un tiempo de adaptación y luego de aprendizaje, y de conocer a los actores de cada una de las comisiones que ellos enarbolaban, y eso no es que lo aprendan de un momento para otro. De tal modo que ya estaban aprendiendo bien, ya venía el último año de la legislatura”, explica.
La también directora regional del Departamento de Relaciones Internacionales y Ciencia Política del Tecnológico de Monterrey, considera que, si bien la reforma de la presidenta Claudia Sheinbaum desaparece la reelección, los políticos seguirán rotándose en los cargos.
Es decir, sostiene, serán diputados locales, luego federales y después senadores para permanecer en el Poder Legislativo.
Políticamente va a seguir siendo un botín para los partidos. Los partidos lo seguirán aprovechando de forma política”.
Xóchitl Pimienta, especialista en análisis político.
Señala que, a diferencia de la reelección, la cual permite la profesionalización, los políticos irán de un puesto a otro, pero sin especializarse, ya que aclaró que las actividades que hace un senador a un diputado son diferentes.
En tanto, Marina Reyes, consultora en Integralia, comentó que esta reforma es “muy popular” porque viene desde Revolución Mexicana, cuando se impulsó la “no reelección”.
Mencionó que en diversas encuestas se ha evidenciado que los mexicanos tienen muy mala percepción de los diputados y senadores porque no conocen qué es lo que hacen los legisladores.
“Si a estas personas les dicen que estos diputados se pueden reelegir, pues en su opinión está mal, porque no conocen el trabajo legislativo. En este sentido esta prohibición de la reelección (es) algo muy popular entre la población”, observa.